¿Que un camarografo de VTV cobra 8 horas por cada hora trabajada un domingo?....
No lo envidio.
9.5/10, estoy seguro de que mañana me va a sorprender.
Pensamientos irreflexivos de un obstinado que odia a la humanidad
y tiene muy mala ortografía

A nuestro paso, como compañías de agachadizas en un pantano, se levantaban bandadas de peces curiosos del género de los monópteros, cuyas especies no tienen otra aleta que la de la cola. Reconocí al javanés, verdadera serpiente de ocho decímetros de larga, con el vientre lívido, confundible fácilmente con el congrio a no ser por las líneas de oro de sus lados. En el género de los tromatos, cuyo cuerpo es muy comprimido y oval, observé el parus de colores resplandecientes llevando como una guadaña su aleta dorsal, pescados comestibles que secados y escabechados forman un alimento excelente conocido con el nombre de "karawade"; después los tranquebaros, pertenecientes al género de los asiforoides, cuyo cuerpo está recubierto de una coraza escamosa con ocho capas longitudinales.
Una segunda piedra, cuidadosamente redondeada, que arrebató de la mano de Conseil un sabroso muslo de paloma, robusteció su observación.
Los tres, con el fusil al hombro, nos dispusimos a responder el ataque.
-¡Son monos! -exclamó Ned Land.
-Poco más o menos -contestó Conseil-; son salvajes.

Tienes que entender todo el rollo de los dioses. no es cuestión de magia. Es cuestión de ser tú mismo, pero el tú en que cree la gente. Se trata de ser la esencia concentrada y ampliada de ti mismo. Tienes que convertirte en trueno o en la fuerza del caballo o en sabiduría. Te adueñas de toda la fe y te haces más grande, más guay, más allá de lo humano. Te cristalizas -Hizo otra pausa-. Y entonces un día se olvidan de tí, ya no creen en tí nunca más, no se sacrifican y no les importa. Te ves haciendo juegos de cartas en la esquina de Broadway con la Cuarenta y tres.
Allons enfants de la Patrie,
Le jour de gloire est arrivé!
Contre nous de la tyrannie,
L'étendard sanglant est levé,(bis)
Entendez-vous dans les campagnes,
Mugir ces féroces soldats?
Ils viennent jusque dans vos bras,
Égorger vos fils, vos compagnes!
Refrain:
Aux armes, citoyens,
Formez vos bataillons,
Marchons, marchons!
Qu'un sang impur
Abreuve nos sillons!
Que veut cette horde d'esclaves,
De traîtres, de rois conjurés ?
Pour qui ces ignobles entraves,
Ces fers dès longtemps préparés ? (bis)
Français ! pour nous, ah ! quel outrage !
Quels transports il doit exciter !
C'est nous qu'on ose méditer
De rendre à l'antique esclavage !
Refrain
Quoi! ces cohortes étrangères !
Feraient la loi dans nos foyers !
Quoi! ces phalanges mercenaires
Terrasseraient nos fils guerriers ! (bis)
Grand Dieu! par des mains enchaînées
Nos fronts sous le joug se ploieraient !
De vils despotes deviendraient
Les maîtres des destinées !
Refrain
Tremblez, tyrans et vous perfides
L'opprobre de tous les partis
Tremblez ! vos projets parricides
Vont enfin recevoir leurs prix ! (bis)
Tout est soldat pour vous combattre
S'ils tombent, nos jeunes héros
La France en produit de nouveaux,
Contre vous tout prêts à se battre
Refrain
Français, en guerriers magnanimes,
Portez ou retenez vos coups !
Épargnez ces tristes victimes,
A regret s'armant contre nous. (bis)
Mais le despote sanguinaire,
Mais les complices de Bouillé
Tous ces tigres qui, sans pitié,
Déchirent le sein de leur mère !...
Refrain
Amour sacré de la Patrie,
Conduis, soutiens nos bras vengeurs !
Liberté, Liberté chérie,
Combats avec tes défenseurs ! (bis)
Sous nos drapeaux, que la victoire
Accoure à tes mâles accents !
Que tes ennemis expirants
Voient ton triomphe et notre gloire !
Refrain
("Couplet des enfants")
Nous entrerons dans la carrière
Quand nos aînés n'y seront plus,
Nous y trouverons leur poussière
Et la trace de leurs vertus (bis)
Bien moins jaloux de leur survivre
Que de partager leur cercueil,
Nous aurons le sublime orgueil
De les venger ou de les suivre !
Refrain
Marchemos, hijos de la patria,Y la reflexión viene a que, parafraseando a Woody Allen y su "cuando escucho a Wagner me entran ganas de invadir a Polonia", ¿A quién no le entran ganas de incendiar un McDonalds cuando escucha un himno así?
Que ha llegado el día de la gloria
Contra nosotros se alza
El sangriento estandarte de la tirania,(bis)
¿No oís bramar por las campiñas
A esos feroces soldados?
Pues vienen a degollar
A vuestros hijos y a vuestras esposas
Estribillo:
¡A las armas, ciudadanos!
¡Formad vuestros batallones!
Marchemos, marchemos,
¡Que una sangre impura
empape nuestros surcos!
¿Qué pretende esa horda de esclavos,
de traidores, de reyes conjurados?
¿Para quién son esas innobles trabas,
y esas cadenas tiempo ha preparadas? (bis)
¡Para nosotros, franceses ! ¡Oh, qué ultraje !
¡Ningún arrebato debe ponernos nerviosos!
Es a nosotros a quienes pretenden sumir
De nuevo en la antigua esclavitud.
Estribillo
¡Y qué! ¿Sufriremos que esas tropas extranjeras
dicten la ley en nuestros hogares,
y que esas falanges mercenarias
venzan a nuestros valientes guerreros?
¡Gran Dios! ¡Con las manos encadenadas,
nuestros frentes bajo el yugo se doblegarían!
¡Los viles déspotas llegarían a ser
los maestros del destino!
Estribillo
¡Temblad, tiranos, y también vosotros, pérfidos,
Oprobio de todos los partidos!
¡Temblad! Vuestros actos parricidas
van al fin a recibir su castigo. (bis)
Todos son soldados para combatiros
Si perecen nuestros héroes,
Francia produce otros nuevos
siempre dispuestos a luchar contra vosotros.
Estribillo
¡Franceses, como magnánimos guerreros
sufrid o rechazad los golpes!
Perdonad a estas pobres víctimas
que contra su voluntad se arman contra nosotros. (bis)
¡Pero el déspota sanguinario,
pero los cómplices de Bouillé,
todos esos tigres que, sin piedad,
desgarran el corazón de su madre!...
Estribillo
¡Amor sagrado de la patria,
conduce y sostén nuestros brazos vengadores!
¡Libertad, libertad querida,
lucha junto a tus defensores (bis)
¡Bajo nuestras banderas, que la victoria
acuda a tus valientes llamadas!
¡Que tus enemigos expirantes
vean tu triunfo y nuestra gloria!
Estribillo
("Estrofa de los muchachos")
Nosotros tomaremos el camino
cuando nuestros mayores ya no estén,
Allí encontraremos sus cenizas
y la huella de sus virtudes. (bis)
No estaremos tan celosos de seguirles
Como de participar de su tumba;
¡Nosotros tendremos el sublime orgullo
de vengarles o seguirles!
Estribillo

A la mañana siguiente de la confesión, cuando su madre salió a hacer la compra, Michelino encendió el aparato de radio, se encaramó en un taburete y puso un disco de Mussolini. Bajó del taburete y subió el volumen al máximo. La poderosa voz del Duce lo dejó aturdido, le perforó los oídos, le penetró en el cerebro y le provocó escalofríos por toda la espalda. No entendía las palabras porque el sonido era demasiado fuerte, pero era como encontrarse en medio de una tempestad llena de truenos, como sentirse azotado por un viento huracanado, de esos que te levantan del suelo y te elevan al cielo.