Autobiografía, de Helmut Newton
Poco sabía de la vida de Helmut Newton hasta que cayó en mis manos este libro de quien fue uno de los mejores fotógrafos de moda que ha existido.
Famoso por su irreverencia y provocación, lo conocía por algunos de sus trabajos más representativos, pero hasta que llegó a mis manos esta biografía, puño y letra del mismo Newton, no había imaginado la asombrosa, agitada, sufrida y a la vez divertida vida que tuvo.
Una vida de película; sin vergüenzas narra su juventud en Alemania, su huida a China con apenas 18 años escapando de la persecución nazi, solo, sin prácticamente un marco en el bolsillo y sin profesión excepto su cámara y su fascinación por la misma. Como se detuvo en Singapur y sobrevivió como gigoló y fotógrafo a destajo. Su siguiente huida a Australia cuando empezó la guerra, prisionero alemán de los australianos, logra salir del centro de detención entrando al ejército australiano donde se las arregló para no hacer nada aparentando que hacía. Sus primeros trabajos para las revistas de moda de Australia en la post-guerra y sus contratos más importantes en Francia y Nueva York trabajando principalmente para Vogue y Elle.
Newton tenía una gracia innata en la vida que le ayudó a sobrevivir como un judío exiliado sin nacionalidad y esa gracia se refleja en este libro, se deja leer y es el testimonio de un hombre que se sobrepuso a las dificultades con inteligencia y esfuerzo y supo burlarse con ironía de ese mismo mundo de la moda y el glamour que le pagaba las cuentas del Porsche.
Pensamientos irreflexivos de un obstinado que odia a la humanidad
y tiene muy mala ortografía
martes, 13 de septiembre de 2011
lunes, 12 de septiembre de 2011
(30 libros) 11. Uno que lo haya motivado a visitar algún lugar
Nueva York, recetas auténticas en homenaje a la cocina del mundo, de Williams-Sonoma
Decisión difícil, pienso que hay montones de libros que me han motivado a visitar algún lugar, desde Tolkien y su Tierra Media hasta el San Francisco de Christopher Moore. Lo he pensado mucho y hay algo que definitivamente pesa (y genera peso): la comida. En todos los últimos viajes que he realizado comer bien se ha convertido en uno de los objetivos primordiales de ese viaje, Maru y yo planeamos los viajes buscando por internet y en guías sitios para meter las piernas y darse un buen gusto.
Y cuando estaba pensando en que libro me había motivado a visitar un sitio y prácticamente me había decidido por Andrea Camilleri y su inspector sibarita Salvo Montalbano, se me ha encendido el bombillo y me he dado cuenta de que no hay nada, en este reto, que me obligue a que el libro en cuestión sea una novela.
Y si hay un libro que nos ha invitado a visitar no solo un lugar, si no un lugar que es múltiples lugares, es el especial de comida de Nueva York de la gente de Williams-Sonoma.
No solo es un libro de recetas, es un libro de historia de la cocina neoyorquina, de sus tragos, de sus lugares, de sus locales, clásicos y modernos, lleno de anécdotas y recomendaciones. La filosofía del libro no es solo recomendar un plato, es indicar donde lo podrías comer, una breve descripción del sitio y, por supuesto, "aderezado" con una excelente fotografía. Y aunque pareciera un libro bastante snob, sus recomendaciones no se mueven por las tantas estrellas Michelín, van desde el puesto de la calle más sencillo a los restaurantes más costosos (gracias a este libro y a la famosa escena de una película creo que debo haber probado el mejor pastrami de mi vida).
Y hay que recordar que un paseo gastronómico por Nueva York es un paseo gastrónomico por todo el mundo; italiana, china, thai o judía, el que no babee con este libro es que no tiene corazón. Un libro que no solo incita a visitar esta ciudad si no cada una de sus calles y barrios.
Decisión difícil, pienso que hay montones de libros que me han motivado a visitar algún lugar, desde Tolkien y su Tierra Media hasta el San Francisco de Christopher Moore. Lo he pensado mucho y hay algo que definitivamente pesa (y genera peso): la comida. En todos los últimos viajes que he realizado comer bien se ha convertido en uno de los objetivos primordiales de ese viaje, Maru y yo planeamos los viajes buscando por internet y en guías sitios para meter las piernas y darse un buen gusto.
Y cuando estaba pensando en que libro me había motivado a visitar un sitio y prácticamente me había decidido por Andrea Camilleri y su inspector sibarita Salvo Montalbano, se me ha encendido el bombillo y me he dado cuenta de que no hay nada, en este reto, que me obligue a que el libro en cuestión sea una novela.
Y si hay un libro que nos ha invitado a visitar no solo un lugar, si no un lugar que es múltiples lugares, es el especial de comida de Nueva York de la gente de Williams-Sonoma.
No solo es un libro de recetas, es un libro de historia de la cocina neoyorquina, de sus tragos, de sus lugares, de sus locales, clásicos y modernos, lleno de anécdotas y recomendaciones. La filosofía del libro no es solo recomendar un plato, es indicar donde lo podrías comer, una breve descripción del sitio y, por supuesto, "aderezado" con una excelente fotografía. Y aunque pareciera un libro bastante snob, sus recomendaciones no se mueven por las tantas estrellas Michelín, van desde el puesto de la calle más sencillo a los restaurantes más costosos (gracias a este libro y a la famosa escena de una película creo que debo haber probado el mejor pastrami de mi vida).
Y hay que recordar que un paseo gastronómico por Nueva York es un paseo gastrónomico por todo el mundo; italiana, china, thai o judía, el que no babee con este libro es que no tiene corazón. Un libro que no solo incita a visitar esta ciudad si no cada una de sus calles y barrios.
domingo, 11 de septiembre de 2011
(30 libros) 10. Uno con una pésima versión cinematográfica.
Pícnic junto al camino (Stalker), de Arkadi y Boris StrugatskiAcá tuve que tomar una difícil decisión (abundan los candidatos). Luego de pensarlo me decidí por dos libros de mi afición que tenían el potencial de ser excelentes filmes, potencial que en mi opinión fue desperdiciado totalmente. El hecho de no querer repetir autor hizo que me inclinara más por Picnic junto al camino en lugar de Tropas del espacio.
Ya de este libro hablé en un momento, lo escogí para esta categoría porque me parece una novela excelente, quizá ubicada entre los mejores ejemplos del género; la fascinante historia del grupo de ilegales (stalkers) que entran en "las zonas" (territorios extraños y peligrosos que se formaron luego de una visita extraterrestre, zonas donde las leyes de la física parecieran no funcionar) para robar sus tesoros y milagros, a riesgo de su vida y violando la ley.
Que Andrei Tarkovski haya convertido esta maravillosa novela en un soporífero viaje de interminables tomas, entre discusiones y diálogos supuestamente filosóficos tremendamente aburridos, es imperdonable. Más imperdonable aún es que los mismos hermanos Strugatski sean los responsables del guión y todo esto es casi tan imperdonable como ese montón de hipsters que consideran la película una maravilla poética.
sábado, 10 de septiembre de 2011
(30 libros) 9. Uno con una excelente versión cinematográfica
El club de la lucha, de Chuck Palahniuk
Por El club de la pelea se conoció a la película en latinoamericana y por el mismo nombre me acostumbré a llamar al libro por más que El club de la lucha sea la edición en español. Creo que fue la última película que vi en la fallecida sala del Cine Prensa (ahora templo evangélico por supuesto) y curiosamente, al igual que el libro, fue un fracaso de ventas en sus inicios para poco a poco convertirse (al igual que el libro) en exitosa obra de culto.
Chuck Palahniuk nos lleva a través de una historia violenta narrada en primera persona por el proceso de degradación del narrador hastiado de la vida moderna, su intento de renacer a través de un extraño y subterráneo club de peleas callejeras que funda con su "socio" y guía Tyler Durden, club que termina convirtiéndose en todo un movimiento nihilista y terrorista para acabar con la sociedad consumista, todo aderezado con ese montón de leyendas urbanas y factoides a los que acostumbra Palahniuk.
David Fincher y Jim Uhls (guionista) hicieron un trabajo genial, aprovecharon una plantilla de lujo (Edward Norton, Brad Pitt y Helena Bonham Carter) y lograron crear una película que poco a poco se ha convertido en clásico cinematográfico. Fotografía, narración en off, música, todo cuadra perfectamente para lograr una excelente adaptación.
Por El club de la pelea se conoció a la película en latinoamericana y por el mismo nombre me acostumbré a llamar al libro por más que El club de la lucha sea la edición en español. Creo que fue la última película que vi en la fallecida sala del Cine Prensa (ahora templo evangélico por supuesto) y curiosamente, al igual que el libro, fue un fracaso de ventas en sus inicios para poco a poco convertirse (al igual que el libro) en exitosa obra de culto.
Chuck Palahniuk nos lleva a través de una historia violenta narrada en primera persona por el proceso de degradación del narrador hastiado de la vida moderna, su intento de renacer a través de un extraño y subterráneo club de peleas callejeras que funda con su "socio" y guía Tyler Durden, club que termina convirtiéndose en todo un movimiento nihilista y terrorista para acabar con la sociedad consumista, todo aderezado con ese montón de leyendas urbanas y factoides a los que acostumbra Palahniuk.
David Fincher y Jim Uhls (guionista) hicieron un trabajo genial, aprovecharon una plantilla de lujo (Edward Norton, Brad Pitt y Helena Bonham Carter) y lograron crear una película que poco a poco se ha convertido en clásico cinematográfico. Fotografía, narración en off, música, todo cuadra perfectamente para lograr una excelente adaptación.
viernes, 9 de septiembre de 2011
(30 libros) 8. Uno para leer por fragmentos
El diccionario del diablo, de Ambrose Bierce
Pequeñas capsulas de cinismo e ironía concentrada para ser administradas en cualquier momento del día cuando el paciente se sienta cívico, ciudadano y políticamente correcto en exceso.
De manera brillante y mordaz, Bierce bota la hipocresía al desagüe y sin pelos en la lengua se encarga de atacar valores y principios de la sociedad para soltarnos en la cara como somos exactamente. Periodista agudo y genial, también se dedicó al relato corto de terror y misterio con un maravilloso toque de humor negro.
En 1913 y con 71 años parte hacia México para unirse a las fuerzas de Pancho Villa como observador (el Gringo Viejo de Carlos Fuentes), desapareciendo en Chihuahua. Antes de partir, en una carta a un amigo: "Ser un gringo en México. ¡Ah, eso sí es eutanasia!"
Pequeñas capsulas de cinismo e ironía concentrada para ser administradas en cualquier momento del día cuando el paciente se sienta cívico, ciudadano y políticamente correcto en exceso.
De manera brillante y mordaz, Bierce bota la hipocresía al desagüe y sin pelos en la lengua se encarga de atacar valores y principios de la sociedad para soltarnos en la cara como somos exactamente. Periodista agudo y genial, también se dedicó al relato corto de terror y misterio con un maravilloso toque de humor negro.
En 1913 y con 71 años parte hacia México para unirse a las fuerzas de Pancho Villa como observador (el Gringo Viejo de Carlos Fuentes), desapareciendo en Chihuahua. Antes de partir, en una carta a un amigo: "Ser un gringo en México. ¡Ah, eso sí es eutanasia!"
Abstemio, s. Persona de carácter débil, que cede a la tentación de negarse un placer.
jueves, 8 de septiembre de 2011
(30 libros) 7. Uno muy divertido.
El cofre de los reconcomios, de Otrova Gomas
Jaime Ballestas, es abogado, filosofo y fotografo.
Además es otro vago más encargado de escribir estas notas surrealistas por las que se conoce a su alter-ego que en este libro nos reseñará desde el Primer Congreso Nacional de Hipocondríacos, el Gran Foro Internacional de Sordos, avisos de prensa desde ultratumba hasta un paseo por los sadicos famosos de la historia (incluyendo un compositor de operas de 18 actos y al inventor del taladro de dentista).
Noticias, avisos de prensa, dramas y comedias, todos son copiados, transformados y cruelmente remezclados por Otrova Gomas con imaginación e inteligencia. Un gran heredero del teatro del absurdo.
Jaime Ballestas, es abogado, filosofo y fotografo.
Además es otro vago más encargado de escribir estas notas surrealistas por las que se conoce a su alter-ego que en este libro nos reseñará desde el Primer Congreso Nacional de Hipocondríacos, el Gran Foro Internacional de Sordos, avisos de prensa desde ultratumba hasta un paseo por los sadicos famosos de la historia (incluyendo un compositor de operas de 18 actos y al inventor del taladro de dentista).
Noticias, avisos de prensa, dramas y comedias, todos son copiados, transformados y cruelmente remezclados por Otrova Gomas con imaginación e inteligencia. Un gran heredero del teatro del absurdo.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
(30 libros) 6. Uno de un Nobel.
Cannery Row, de John Steinbeck
Steinbeck tenía una manera exquisita de escribir, lejos de metáforas rebuscadas y amaneramientos, y además una capacidad asombrosa para crear personajes cercanos a nosotros, fácilmente queribles. Pero Cannery Row tiene un extra: es una historia divertida.
Vamos, a pesar de obras como Las uvas de la ira (que por supuesto es un gran libro) Steinbeck tenía sentido del humor y en este libro le desborda a montones: Doc es un biólogo marino encargado de la estación de investigación en Cannery Row, pueblo ficticio de pescadores en California, y entre sus amigos se encuentra Mack, un borrachín sin hogar, quien decide celebrarle una fiesta al Doc implicando a un montón de gente del pueblo. La fiesta terminará terriblemente mal pero Mack no se rinde y decide repetirla. Y pasan muchas cosas, y aparece mucha gente, y se acaba el libro y tú quieres que no se acabe (y por suerte hay una continuación llamada Dulce jueves).
PD: que cantidad de escritores de los que no tengo ni idea han ganado un Nóbel ¿A Bjørnstjerne Bjørnson, Giosuè Carducci o Carl Spitteler los leerá alguien?
Steinbeck tenía una manera exquisita de escribir, lejos de metáforas rebuscadas y amaneramientos, y además una capacidad asombrosa para crear personajes cercanos a nosotros, fácilmente queribles. Pero Cannery Row tiene un extra: es una historia divertida.
Vamos, a pesar de obras como Las uvas de la ira (que por supuesto es un gran libro) Steinbeck tenía sentido del humor y en este libro le desborda a montones: Doc es un biólogo marino encargado de la estación de investigación en Cannery Row, pueblo ficticio de pescadores en California, y entre sus amigos se encuentra Mack, un borrachín sin hogar, quien decide celebrarle una fiesta al Doc implicando a un montón de gente del pueblo. La fiesta terminará terriblemente mal pero Mack no se rinde y decide repetirla. Y pasan muchas cosas, y aparece mucha gente, y se acaba el libro y tú quieres que no se acabe (y por suerte hay una continuación llamada Dulce jueves).
PD: que cantidad de escritores de los que no tengo ni idea han ganado un Nóbel ¿A Bjørnstjerne Bjørnson, Giosuè Carducci o Carl Spitteler los leerá alguien?
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