viernes, 24 de agosto de 2012

Falling Skies

Y ya me vi los diez capítulos de la segunda temporada de Falling Skies.

Y aún me pregunto porque la sigo viendo.

Los personajes son terribles, sus reacciones a lo que está pasando son increíbles por estúpidas e ilógicas (descubren un grupo de humanos que tiene un trato con los invasores proporcionándoles niños para su ejército y los dejan libres con una simple amenaza, se organiza una comunidad de sobrevivientes y el protagonista se da golpes de pecho ya que espera una democracia verdadera en un estado de continua amenaza y guerra), los capítulos están llenos de moralina y mensajes al estilo "la bondad y el sacrificio son el único camino para continuar adelante", las gringadas de comparar la invasión extraterrestre con la guerra de independencia en el siglo XVIII son cada cinco minutos y siempre acompañadas con la respectiva star sprangled banner, algunos capítulos (El precio de la grandeza, episodio 9 segunda temporada) parecen escritos por un grupo de guionistas de la NRA.

Pero la sigo viendo.

Quizás es que sigo esperando que los extraterrestres se hagan más profundos y complejos, que expliquen sus motivaciones como algo verdaderamente extraño y alienígena y dejen de ser unos malos canallas de telenovela (sorpresivamente algo así se vislumbró en la segunda temporada), que esos nuevos humanos, los jóvenes que ya no poseen el arnés de control, se conviertan en los verdaderos protagonistas de la serie, si es posible que maten a Tom Mason, a su hijo Matt, a Lourdes, al capitan Weaver, y que contraten a los guionistas de Los Sopranos o Carnivàle para hacer algunos capítulos de la tercera temporada.

Quién sabe, la esperanza es lo último que se pierde.

martes, 17 de julio de 2012

Historia Cero

Hace algún tiempo leí (creo que fue en una de esas laaaaargas introducciones de Miquel Barceló) que los libros del Ciclo barroco de Stephenson, a pesar de ser novelas históricas, estaban escritas en clave de ciencia ficción ya que se ocupaban de narrar como los avances en la ciencia y la tecnología, así como los cambios en la manera de interpretar el mundo, afectan a los protagonistas y a la sociedad descrita (sin animo de intentar definir que es ciencia ficción y que no lo es, discusión eterna).

Quizá sea un intento bastante rebuscado de Barceló para justificar y meter con calzador esta serie en una colección de ciencia ficción (Nova) pero la idea me quedó dando vueltas en la cabeza: hay libros, que a pesar de no ser ciencia ficción, están escritos "en clave" de ciencia ficción.

En mi opinión, esto es lo que sucede con Historia cero de William Gibson (y con los dos títulos anteriores de esta trilogía Hormiga Azul como se le conoce); a pesar de ser una historia contemporánea, una especie de novela de espías en el mundo corporativo actual, no deja de darme la impresión de estar leyendo un cyberpunk.

No creo que sea la parafernalia tecnológica, esta ya se encuentra en muchos de los techno-thrillers actuales, más bien es cierta manera de narrar los hechos, sin explicar, sin contar, sin aclarar nada. Es un mundo extraño para el lector (o por lo menos lo es para mí) pero Gibson no sienta a ningún personaje a contarte y explicarte las cosas, no masca los hechos para ti, tú los debes entender y si no es así continuaras adelante con la lectura hasta entender de que va todo (aunque a veces eso no ocurra). Una especie de inmersión obligada en un mundo ajeno, que a pesar de ser actual y contemporáneo, es alienígena para la mayoría de los lectores.

Lo otro es que Gibson nos está contando de un mundo que está cambiando gracias (o motivado) a la tecnología. Está naciendo un mundo nuevo y los protagonistas de Historia cero (y de Mundo espejo y País de espías) se encuentran afectados por este cambio, son parte de el mismo, a veces causantes de esos cambios.

Y después de este pajero ¿De qué va Historia cero?

Hollis, la protagonista de País de espías, es contratada por Hubertus Bigend (el dueño de Hormiga Azul, mega corporación de publicidad) para localizar al diseñador de una colección muy secreta de ropa, unas piezas que solo obtienen quienes tienen la suerte de estar en el momento adecuado o en la lista de correo adecuada. Terminará trabajando con Milgrim, antiguo drogadicto rescatado por Hubertus y ahora empleado de este, quien está trabajando en un proyecto de espionaje industrial para lograr vender uniformes al ejercito de USA.

¿Como algo así da para una historia de espías y secretos? cuando un contrato millonario como el suministro de uniformes se mezcla con ex-militares corruptos, violentos y sobornos.

A pesar de un final bastante flojo, Historia cero me gustó, en cierta forma me encanta esa especie de fetichismo que expresa Gibson por objetos de culto que se encuentran a medio camino de lo artesanal y lo industrial (sean curtas, videos anónimos en la red, arte callejero virtual, hoteles boutique o colecciones de ropa limitadas y secretas) así como ese montón de factoides que sazonan sus historias.

Personajes curiosos, organizaciones secretas, identidades ocultas.

Friki que es uno.

lunes, 25 de junio de 2012

Chulapos mambo


"-Silvio, me siento halagado. Escritores que hacen novelas había muchos, pero ninguno te ha sido tan fiel como yo. Piensa que sin intención ninguna fui quien dejó abierta la puerta de tu casa y eso permitió que no tuvieses que seguir pagando enfermeras para el Alzheimer de tu padre.
-Mi pobre padre... espero que donde esté..."

Según la RAE chulapo es sinónimo de chulo. De eso trata este libro; tres chulos en Madrid.

El primero es Henry, un escritor de algún país caribeño del que nunca nos dicen su nombre pero que tiene como presidente a cierto "Comandante". Comprometido con el proceso revolucionario de su país, está en Madrid para un congreso de escritores a pesar de nunca haber publicado nada (excepto un libro de cuentos que una editorial oficial le publicó en una política "socialista" de publicar cualquier cosa de cualquier persona). Siempre en busca de LA OBRA que lo disparará a la fama, en su disociada mente desborda talento a pesar de que solo sabe repetir las frases leídas en otros libros. Habla de la revolución mientras consume vinos caros, viste ropa de marca y se queda en un hotel de lujo.

Simao es su compatriota, terminó en España cuando su padre, un portugués emigrante, perdió todo en ese mismo país caribeño durante unos saqueos por un aumento de la gasolina. Simao estudiaba artes ya que su objetivo era estudiar toda la vida y vivir de las rentas. Ahora comparte un apartamento de 32 metros con su esposa, su hermano, su cuñada, su madre, su padre y el perro. Nadie en la familia sabe que todo lo perdieron por culpa de un discurso incendiario de Simao durante esas revueltas. Revolucionario de café, siempre quiso enardecer a las masas y la única vez que lo logró se lanzaron contra los negocios familiares. Ahora se dedica a atormentar a la anciana vecina por encargo del dueño del edificio para lograr que se mude.

Alejandro es el dueño de una empresa de ropa, sus técnicas de mafioso le ayudan a prosperar. Odia sus orígenes canarios (hasta el punto de tomar cursos para tener acento madrileño) y por eso mismo odia a su esposa Candelaria, una mujer sencilla que lleva las Canarias en la sangre. El problema es que en realidad Candelaria es la dueña de la empresa y Alejandro no se puede divorciar de ella pues perdería todos sus lujos. Para poder vivir tranquilo con su  nueva amante no se le ocurre nada mejor que conseguirle un amante a su esposa. Alejandro contratará a Simao a quien se le ocurrirá que nada mejor que un escritor como amante de Candelaria, el problema es que Henry no sabe escribir, ni siquiera tiene ideas originales.

Carentes de cualquier rastro de conciencia, capaces de pisotear a cualquiera para alcanzar sus fines. Exceso de ego, violencia injustificada, dañar sin razón. Psicópatas o niños inmaduros, la frontera se desvanece. Unos redomados idiotas incapaces de comprender, aceptar y mucho menos arrepentirse de sus malas acciones, con una asombrosa capacidad de culpar a otro de todas sus desventuras.

Una cruel burla de ciertos personajes con los que nos encontramos en el día a día. Humor negro al más puro estilo británico (me recuerda a Tom Sharpe o a P. G. Wodehouse), Juan Carlos Méndez Guédez no les tiene compasión, casi que juraría que se ha encontrado con algunos de estos especímenes y goza un montón burlándose de ellos. Yo lo disfruté, a pesar de que algunos fragmentos como la descripción de la misión del gobierno encargada de formar escritores y novelistas que se convirtió en una misión para enseñar a leer (con los mismos participantes que de esa manera continuaron cobrando la beca) casi dan ganas de llorar.

viernes, 16 de marzo de 2012

De barrutillos mentales

Fotografía de El Universal
Encienden la Cruz del Ávila en Caracas por la salud de Hugo Chavez.

En Cuba realizan misa por la salud del presidente.

Y el mismo Chavez declara desde La Habana "Todas las oraciones me llegan, yo las recibo cada vez con más fe, confieso que nunca había prendido velas, ahora las prendo a José Gregorio".

Y ellos se autodenominan marxistas. Pastiche ideológico, contradicciones a granel. Un tipo que conozco se llama chavista y socialista, presta dinero al 15% mensual.

Si fuese doblepensar orwelliano casi que sería admirable pero para esto hay que creer en algo verdaderamente.

Mezclao con Stravisky
va Don Bosco y La Mignon,
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...

martes, 6 de marzo de 2012

La chica mecánica

Desde su posición en el interior del edificio, el fulgor de los trópicos es un rectángulo lejano salpicado de refugiados que contemplan la calle sin nada que hacer ni adónde ir. Un puñado de tarjetas amarillas deambulan por los pasillos arrastrando los pies. Llantos de bebé; sus vocecitas resuenan en el cemento caliente. En alguna parte, en las alturas, se oyen gruñidos sexuales. La gente folla en los pasillos como animales, a la vista de todos, porque la intimidad es algo inalcanzable. Qué familiar resulta todo. Es asombroso que una vez viviera en este mismo edificio, que morara en esta misma perrera.
En el siglo XXIII (me enteró que es el siglo XXIII por la nota en la Wikipedia, que en el libro no recuerdo si lo especifican), luego de lo que se llamó "la expansión", con el fin de los combustibles fósiles llegó "la contracción"; Bacigalupi nos describe un mundo donde se acabaron los rápidos vuelos en aviones, donde las principales fuentes de energía son el metano, humanos pedaleando y enormes elefantes modificados (megadontes) empujando engranajes o apretando muelles en complicados motores a cuerda. Pestes creadas genéticamente asolan los cultivos y las grandes empresas que las crearon venden sus semillas inmunes apoyadas por ejércitos privados.

En un Bangkok amenazado por las aguas del mar nos encontramos con la capital de un reino cerrado al mundo exterior, tratando de evitar a toda costa las pestes extranjeras, un reino envidiado por sus reservas genéticas, donde políticos, militares, empresarios occidentales, mafiosos locales y chinos inmigrantes maniobran unos contra otros, creando y rompiendo alianzas, maquinando traiciones y conspirando para obtener beneficios y venganzas.

Emiko es la chica mecánica, un neoser (un humano artificial) japonés, diseñada exclusivamente para servir y obedecer, "más japonesa que los mismos japoneses", abandonada por su dueño en Bangkok por ser menos costoso buscar una nueva que pagar un pasaje de regreso, sin derechos y en situación ilegal, abusada y maltratada en un burdel de mala muerte, será finalmente una de las causas de que todo se desate en un final caótico y de destrucción.

Biopunk me entero que se llama el género pero al leer sobre pobres, inmigrantes y criminales que viven en las abandonadas enormes torres de Bangkok no puedo dejar de pensar que para mí es noticia diaria, ya nosotros vivimos la contracción.

La chica mecánica es la primera novela del estadounidense Paolo Bacigalupi, premio Nebula, Hugo y Locus, alabada mil veces por la crítica, llega a mis manos apenas tres años después de su publicación en idioma original (extraordinariamente una editorial mainstream como Plaza y Janés apostó por este libro de ciencia ficción y lo editó en español) y pude leerla gracias a una edición electrónica (que a menos que aparezca la película -caso Juego de Tronos- dudo que la vea en los anaqueles de las librerías nacionales).

No puedo opinar si merece o no los premios ganados cuando no he leído a los otros finalistas pero en verdad me tengo que sumar al coro de alabanzas (aburrido que es uno). Un cyberpunk sudado, sucio y más deprimente de lo normal, un cierto aire a Joseph Conrad con esos occidentales buscando fortuna en un país del que no entienden su idiosincrasia, pequeños héroes incapaces de vencer a las maquinarias políticas y traidores atormentados por sus fantasmas.

Buena ciencia ficción y buena literatura, supongo que habrá uno que otro "educado" que la llamará evasión.

jueves, 26 de enero de 2012

Notas fotográficas

Algunas de las preguntas recibidas al intentar vender una cámara fotográfica por Internet (y las respuestas que no escribí aunque me vi tentado):

Pregunta- Del 1 al 10 ¿Qué tal la calidad de las imágenes?
Respuesta- 15, al final la calidad de las fotos depende de la calidad del que maneja la cámara y como soy un excelente fotógrafo todas las imágenes que generó esta cámara son superlativas.

NOTA 1: Si quieres saber si cualquier cosa que está comprando es buena o no NO ES BUENA IDEA PREGUNTARLE AL VENDEDOR. En Internet hay miles de foros donde podrás leer opiniones, análisis y discusiones de lo que estás buscando.

NOTA 1.2: Si quieres comprar una cámara digital, dpreview es a donde tiene que acudir: analisis, estudios, comparaciones y como mínimo encontrarás precios y especificaciones.

NOTA 1.3: No es joda, mucho de la calidad de las fotografías depende del fotógrafo, usted puede tener una Canon 5D de dos mil y pico de dólares, las fotos te van a quedar igual de malas que con una de 160 dólares si no tienes ni idea de encuadre, exposición y control de la luz (lo contrario también es cierto, con una cámara chinchurria se pueden obtener grandes resultados).

Pregunta- ¿Recomiendas la cámara para viajar?
Respuesta- La verdad es que no, para viajar lo mejor es un auto, un avión o un barco.

NOTA 2: En la página recomendada anteriormente se pueden encontrar dos parámetros muy importante a la hora de adquirir una cámara: a) el peso ¿Está usted dispuesto a viajar cargando un kilo colgado del hombro para donde sea que vaya? y b) el tamaño ¿A donde va a viajar se puede sacar esa cámara que parece una nave espacial sin temor a ser atracado a los 15 segundos? Es obvio que la respuesta dependerá de cada quien, de lo que signifique viajar para cada quien y de la forma como viaje cada quien.

Pregunta- Esa cámara es de 8 megapixeles y ya salieron de 14 ¿Por que no me la rebajas?
Respuesta- ¿Más megapixeles es mejor? Otro que lo tiene chiquito.

NOTA 3: Con 5 megapixeles se pueden obtener copias impresas de calidad (300 ppi) de hasta 6x8 pulgadas. Con 8 megapixeles se obtiene buenas copias de hasta 8x10 (por acá un cuadro de referencia). Ahora ¿Cuando fue la última vez que usted copió en papel una foto en tamaño 8x10? Es más ¿Cuando fue la última vez que usted copió una foto en cualquier tamaño? (No valen fotos carnets).

No siempre más megapixeles es mejor; más megapixeles en un sensor del mismo tamaño generalmente implica mayor ruido digital, desmejorando por lo tanto la calidad total de la imagen. Por supuesto, en esto del ruido estará también implicado el software y el procesador que tenga la cámara y esta es la diferencia entre una Canon y una Nikon con una BenQ de la misma resolución.

Pregunta- ¿Es una SLR o una digital que funciona como una SLR?
Repuesta- Es una cámara fotográfica digital que funciona.

NOTA 4: No todo lo que está en la Wikipedia está malo, si usted quiere invertir un montón de dinero en un artilugio tecnológico, leer un poquito no hace daño. Una SLR es un tipo de cámara, si tiene película es una SLR analógica o SLR a secas, si tiene un sensor digital es una D-SLR.

Pregunta- ¿Un número aproximado de fotos tomadas?
Respuesta- Que jode.

NOTA 5: Hay una especie de mito urbano rondando por ahí de que las cámaras tienen una obsolescencia programada de cierto número de tomas y al llegar ahí ya no funcionan. La verdad es que las piezas mecánicas tienen una vida útil, principalmente el obturador, ciertas cámaras profesionales te dan este dato aproximado; 100.000 tomas, 250.000 tomas (que viene a ser como 7 fotos diarias durante 10 años), etc. pero en una cámara compacta este número es prácticamente imposible de conseguir y si alguien puede decir que 1000, 2000 ó 5000 fotos es mucho, poquito o nada sería bueno saber de donde sacó la información.

Lo más curioso de todo es ver como personas, capaces de moverse por la red para buscar un artilugio tecnológico, son incapaces de moverse un poco más solo para chequear que el artilugio en cuestión es lo que necesitan. Alucinante.

Por cierto, aún está en venta.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Pequeño, grande

Terrible.

Que en un libro de 671 páginas me haya dejado sin leer las dos últimas y que en verdad no me haya importado.

Reincidente que es uno, ya me había pasado con Aegypto del mismo Crowley, pero es que Pequeño, grande ganó el World Fantasy Award de 1982, algo bueno tenían que haberle visto. Además el tema no pinta nada mal; el mundo de las hadas y su encuentro con una extraña familia que tiene la capacidad de verlas e interactuar con ellas en su extraña y fantástica casona que pareciera una puerta a ese mundo "pequeño".

Pero no, me encontré con este libro donde Crowley se explaya en rebuscadas y enrevesadas metáforas, con personajes que no entienden nada de lo que pasa y por supuesto nadie se preocupa por preguntar, aclarar y mucho menos por explicarselo al lector (o sea yo).

Y pasan y pasan y pasan páginas y la historia se alaaaaarga y paseamos por todos esos descendientes de la famila Bebeagua y sus largas descripciones y reflexiones. Quizás gracias al joven Auberon y su extraña aventura en un Nueva York casi apocalíptico logré llegar al final...casi.

Pero total, supongo que soy yo el equivocado, se pueden buscar las reseñas en la web donde todos dicen que es una maravilla (al igual que con Aegypto, del que no guardo recuerdo alguno excepto que terminé odiando esa historia de amor en el campo).