martes 13 de mayo de 2008

La huella del bisonte


Héctor Torres, 2008
Editorial Norma


Desde que Gaby comenzó a frecuentar su casa, se había vuelto hogareño. Pero para llegar a eso tuvo que desandar un largo trecho de un farragoso túnel que tenía a la cirrosis hepática en el otro extremo



Por la Caracas de los años ochenta, con un boulevard de Sabana Grande recién estrenado y una Candelaria de tascas libres del hampa, pasea Mario, un guionista de telenovelas divorciado, que en plena crisis de los cuarenta decide re-encontrase con Gaby, esa hija adolescente de la que nunca fue padre.

Incapaz de recuperar los años perdidos ataca en el punto más obvio; la difícil relación con esa madre castradora (tanto de hijas como de esposos) y se presenta como el viejo pana, ingenioso y simpático, un oasis complaciente para Gaby y su mejor amiga Karla. Karla, especie de Lolita caraqueña, fantasiosa, sensual e inteligente, removerá el piso (desordenará la cueva) de Mario; será ese maravilloso y extraño ser que lo haga cambiar sus esquemas, la novedosa huella del bisonte para ese antiguo cazador que creía tener todo controlado.

Interesante historia urbana, suavemente erótica, cercana a uno en el lenguaje, en sus paisajes y en sus personajes (más de uno debe haber estudiado con una Karla o con una Gaby y muy posible que tuvo un Mario de vecino). Se lee con agrado entre el lenguaje coloquial de sus protagonistas y las curiosas y algunas veces divertidas descripciones con las que se narra el drama en que poco a poco va sumergiéndose este guionista cuarentón, drama sin intentos de convertirse en una condena moral (más bien terminamos sintiendo un poco de lástima por este hombre adulto en cierta forma seducido por una adolescente).

Hasta el más peculiar y simpático aburre tarde o temprano cuando se es quinceañero


Bonita edición de Norma, excelente portada con muy buena foto de Luis Brito pero que fastidio con esos gazapos de letras entrometidas coleadas en el texto ¿Una primera edición apurada?.

miércoles 7 de mayo de 2008

El superviviente ganador

Superviviente

Mi ilustración para el cuento El superviviente de Miguel Ángel López, aparecida en Necronomicón 15, se ganó el Primer Premio de Editoriales Electrónicas en la categoría Ilustración.

Muchas gracias a Jorge De Abreu, editor de Necronomicón, por nominarme (casi que puedo imaginar las oscuras maquinaciones realizadas y tenebrosos encantamientos lanzados a través del océano al jurado -es largo el brazo de los seguidores de Cthulhu-, creo que va a salir caro para mi alma este premio conseguido).

lunes 5 de mayo de 2008

The year of the cat

Debo tener más de 30 años escuchando esta canción (recuerdo que el sencillo de 45 rpm estaba en la casa, ni idea de que tenía por el otro lado) y hasta ahora no le había parado a la letra.

Y resulta que es una canción bastante interesante en la que, más allá de que los gatos son unos animales extraños e independientes y que reflejan muy bien ese entorno urbano de la pieza, nunca me queda muy claro que carajo es el "año del gato" ;).

Nota curiosa, fue el septimo disco de Al Stewart y fue producido por Alan Parsons. Sin desperdicio la pinta setentosisima de los tipos y ese aire a Supertramp.



On a morning from a Bogart movie
In a country where they turn back time
You go strolling through the crowd
like Peter Lorre.
Contemplating a crime
She comes out of the sun in a silk dress running
Like a watercolor in the rain
Don't bother asking for explanations
She'll just tell you that she came
in the year of the cat

She doesn't give you time for questions
As she's lockin' up your arm in hers
And you follow 'till your sense of which direction
Completely disappears
By the blue tiled walls near the market stalls
There's a hidden door she leads you to
These days, she says, I feel my life
Just like a river running through
The year of the cat

And she looks at you so cooly
And her eyes shine like the moon in the sea
She comes in incense and patchouli
So you take her, to find what's waiting inside
The year of the cat.

Well morning comes and you're still with her
And the bus and the tourists are gone
And you've thrown away the choice
and lost your ticket
So you have to stay on
But the drumbeat strains of the night remain
In the rhythm of the newborn day
You know sometime you're bound to leave her
But for now you're going to stay
In the year of the cat.

domingo 4 de mayo de 2008

Al margen del cable


Roberto Arlt, 1937-1941
Editorial Losada, 2003
Introducción y notas: Rose Corral


"Una epidenia de buenos deseos infecta las naciones de la tierra. Hacia la latitud donde el espectador vuelva la cabeza no descubre sino gente que habla de paz y neutralidad, y como la gente de las naciones que propician estos principios parece estar convencida de lo que dice, todos, incluso ello, continúan armándose hasta los dientes"

El bacilo de la neutralidad en Escandinavia



Crónicas publicadas en El Nacional de México entre 1937 y 1941 por Roberto Arlt, escritor, dramaturgo y periodista porteño.

Basado en los cables que se reciben, Arlt realiza novelísticas, líricas, muchas veces barrocas, recreaciones e interpretaciones de las noticias de una manera magistral y maravillosa. Breves notas de alrededor de no más de 1000 palabras donde se detiene a comentar, en forma asombrosamente preclara, su visión de la política internacional y lo que para él era un obvio camino hacia una nueva guerra total.

Estas notas, sazonadas con sal y pimienta, describiendo paisajes nunca visitados (un puerto en Batavia, una calle en la isla Reunión, un pintoresco poblado en Alemania, la oficina de un político chino que conspira con los japoneses contra Chiang Kai-shek) son el marco de sus irónicas y lucidas críticas a los políticos y a la sociedad, también reflejados en crónicas de crímenes, delincuentes y farsantes, otras de sus predilecciones.

Al leer esta cínica narración de la muerte de un político austriaco uno casi llega a pensar que Arlt estuvo ahí:

"Y después los nazis metieron todas las balas de sus automáticas en el cuerpo de Dolfuss. Y Dolfuss, moribundo pedía confesor, y los otros, sonriendo, lo miraban desangrarse. Y Dolfuss murió sin confesión. Y subió Schuschnigg...Y Schuschnigg ahorcó a varios nazis"

Madeleine Vionnet y la marcha del tiempo



Fallecido en 1942 (un ataque al corazón con apenas 42 años) Roberto Arlt vio sus predicciones de una guerra desbastando Europa hechas realidad pero no pudo ver el fin del nazismo que también había predicho, ni como el Atlántico se acortaba acercando América y Europa a un viaje de horas(murió sin saber "para qué", tal como se preguntaba en 1938).

Tanta noticia ficcionada hace que uno extrañe en este libro un recopilador o un editor entrometido que con breves notas al pie aclare un poco el hecho ocurrido hace setenta años.

En la pila de pendientes Los siete locos y El lanzallamas, dos novelas, que al parecer son una sola, de este argentino fabulador.

lunes 21 de abril de 2008

Un puente lejano



A Bridge Too Far
Cornelius Ryan, 1974
Editorial Inédita, 2005
Traductor: Aurora Ortiz de Zárate Aguirresarobe


Crónica de lo que muchos consideran uno de los mayores fracasos aliados de la Segunda Guerra Mundial, la operación Market Garden, el intento aliado en septiembre de 1944 de crear una cabeza de puente en el Rin, rodear la Línea Sigfrido e ingresar rápidamente en Alemania poniendo fin a la guerra ese mismo año.

Planeado por el Mariscal Montgomery, el plan consistía en capturar un estrecho corredor de 100 Kms que se extendía desde la frontera belga por Holanda hasta el pueblo de Arnhem en el Rin. La operación incluía la captura, simultáneamente, de numerosos puentes en el camino por parte de tropas aerotransportadas en paracaídas y planeadores (Market) antes de que los alemanes los destruyeran mientras el XXX Cuerpo del ejercito británico avanzaba sus tanques y la infantería en fila india cruzando Holanda desde Bélgica hasta Arnhem (Garden), asegurando el camino y la cabeza de puente que permitiría entrar en el corazón de Alemania.

Era un plan delicado, los paracaidistas del 1° Aerotransportado británico, 82° y 101° estadounidense tenían que aguantar supuestos cuatro días a que llegaran por tierra los refuerzos en un cronograma que no soportaba retrasos ni complicaciones.

El exceso de confianza de ese sobrevalorado militar con el ego inflado que fue Montgomery, queriendo ganarle la mano a Patton en una competencia estúpida de quien la tiene más grande, apoyado por todo un mando militar incapaz de aceptar dudas y temores, que despreciaban las pruebas que mostraban a unos alemanes re-organizados y aún fuertes (incluso las fotografías aéreas de una división Panzer donde según ellos no debería de haber ninguna), que desconocían la Ley de Murphy (por supuesto, esta no se "descubrió" hasta después de la guerra) y que ignoraron por completo a los militares y a la resistencia holandesa, conocedores del terreno, terminaron creando un pasillo que no conducía a ninguna parte (nunca se ocupo el puente de Arnhem), que costó más de 10.000 muertos aliados y más de 6.000 prisioneros (sin mencionar civiles holandeses y bajas alemanas) en ocho días de operaciones (muchos más que incluso el Desembarco en Normandía) y que representó la última victoria táctica de la Alemania Nazi.

Interesante librote (excepto por el principio, donde los preparativos se hacen lentos y pesados); Cornelius Ryan se informó profundamente, entrevistó a multitud de personas protagonistas de la acción, desde los altos mandos ingleses y alemanes hasta soldados de a pie y civiles y construye esta historia de un gran descalabro, una enorme sucesión de meteduras de pata que te reconcilian con la vida civil (por más que haya multitud de gerentes que se comporten igual) y que terminas de agradecer a Tutatis de que en la mayor parte del mundo civilizado el mando militar está restringido a los cuarteles.

Un extra:
La versión cinematográfica (justamente la vi hace poco), Un puente demasiado lejos , 1977, maratónica producción de Richard Attenborough con todo un paseo de grandes figuras (Gene Hackman, Anthony Hopkins, James Caan, Elliott Gould, Sean Connery, Ryan O'Neall, Maximilian Schell, Liv Ullmann, Laurence Oliver, etc., etc., etc.) basada en el libro, muestra los principales detalles de tan mal llevada mega operación, hecha mucho antes de la manía de la cámara en mano (se agradece) ha visto pasar el tiempo y le falta la crudeza del cine bélico actual pero igual es muy recomendable.

sábado 12 de abril de 2008

De cosas por hacer

La siempre amable y últimamente enrollada Acerina me asignó una tarea, uno de esos memes que pululan por la red, 8 cosas que deseo hacer antes de morir. Y cuando me detuve a pensar en ellas me he dado cuenta de que hay muchas cosas que desearía hacer pero, y he aquí el dilema, me he dado cuenta que en muchas de ellas es poco lo que he hecho para hacerlas.

Mi vida se parece a mi escritorio (anexo foto para asombro, desconcierto y burla del público en general) y que no quede duda, así soy yo.



Obviamente, una cosa que debería hacer antes de desear cosas que puedo hacer es ordenar y limpiar el escritorio, literal y figurativamente. Como me comentaron una vez; no solo me quiero ganar el Kino, es que me lo quiero conseguir en el piso.

miércoles 2 de abril de 2008

¡Es un virus!

Y se contagia por contacto (seguro que es esa abrazadera en las cumbres):

"Esta vez no vinieron con tanques, sino con 'generales multimediáticos' que han tergiversado la información"


"Sé que hay costos personales que pagar, que cuando uno elige el camino del pueblo, de una sociedad justa, las cosas se hacen más difíciles"


"He visto el rostro de un pasado que pareciera querer volver: el 24 de febrero de 1976, un mes antes del Golpe, también hubo un lock out patronal... las mismas organizaciones que hoy se jactan de llevar adelante el desabastecimiento llamaron a un lock out"

Cristina Kirchner