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jueves, 26 de enero de 2012

Notas fotográficas

Algunas de las preguntas recibidas al intentar vender una cámara fotográfica por Internet (y las respuestas que no escribí aunque me vi tentado):

Pregunta- Del 1 al 10 ¿Qué tal la calidad de las imágenes?
Respuesta- 15, al final la calidad de las fotos depende de la calidad del que maneja la cámara y como soy un excelente fotógrafo todas las imágenes que generó esta cámara son superlativas.

NOTA 1: Si quieres saber si cualquier cosa que está comprando es buena o no NO ES BUENA IDEA PREGUNTARLE AL VENDEDOR. En Internet hay miles de foros donde podrás leer opiniones, análisis y discusiones de lo que estás buscando.

NOTA 1.2: Si quieres comprar una cámara digital, dpreview es a donde tiene que acudir: analisis, estudios, comparaciones y como mínimo encontrarás precios y especificaciones.

NOTA 1.3: No es joda, mucho de la calidad de las fotografías depende del fotógrafo, usted puede tener una Canon 5D de dos mil y pico de dólares, las fotos te van a quedar igual de malas que con una de 160 dólares si no tienes ni idea de encuadre, exposición y control de la luz (lo contrario también es cierto, con una cámara chinchurria se pueden obtener grandes resultados).

Pregunta- ¿Recomiendas la cámara para viajar?
Respuesta- La verdad es que no, para viajar lo mejor es un auto, un avión o un barco.

NOTA 2: En la página recomendada anteriormente se pueden encontrar dos parámetros muy importante a la hora de adquirir una cámara: a) el peso ¿Está usted dispuesto a viajar cargando un kilo colgado del hombro para donde sea que vaya? y b) el tamaño ¿A donde va a viajar se puede sacar esa cámara que parece una nave espacial sin temor a ser atracado a los 15 segundos? Es obvio que la respuesta dependerá de cada quien, de lo que signifique viajar para cada quien y de la forma como viaje cada quien.

Pregunta- Esa cámara es de 8 megapixeles y ya salieron de 14 ¿Por que no me la rebajas?
Respuesta- ¿Más megapixeles es mejor? Otro que lo tiene chiquito.

NOTA 3: Con 5 megapixeles se pueden obtener copias impresas de calidad (300 ppi) de hasta 6x8 pulgadas. Con 8 megapixeles se obtiene buenas copias de hasta 8x10 (por acá un cuadro de referencia). Ahora ¿Cuando fue la última vez que usted copió en papel una foto en tamaño 8x10? Es más ¿Cuando fue la última vez que usted copió una foto en cualquier tamaño? (No valen fotos carnets).

No siempre más megapixeles es mejor; más megapixeles en un sensor del mismo tamaño generalmente implica mayor ruido digital, desmejorando por lo tanto la calidad total de la imagen. Por supuesto, en esto del ruido estará también implicado el software y el procesador que tenga la cámara y esta es la diferencia entre una Canon y una Nikon con una BenQ de la misma resolución.

Pregunta- ¿Es una SLR o una digital que funciona como una SLR?
Repuesta- Es una cámara fotográfica digital que funciona.

NOTA 4: No todo lo que está en la Wikipedia está malo, si usted quiere invertir un montón de dinero en un artilugio tecnológico, leer un poquito no hace daño. Una SLR es un tipo de cámara, si tiene película es una SLR analógica o SLR a secas, si tiene un sensor digital es una D-SLR.

Pregunta- ¿Un número aproximado de fotos tomadas?
Respuesta- Que jode.

NOTA 5: Hay una especie de mito urbano rondando por ahí de que las cámaras tienen una obsolescencia programada de cierto número de tomas y al llegar ahí ya no funcionan. La verdad es que las piezas mecánicas tienen una vida útil, principalmente el obturador, ciertas cámaras profesionales te dan este dato aproximado; 100.000 tomas, 250.000 tomas (que viene a ser como 7 fotos diarias durante 10 años), etc. pero en una cámara compacta este número es prácticamente imposible de conseguir y si alguien puede decir que 1000, 2000 ó 5000 fotos es mucho, poquito o nada sería bueno saber de donde sacó la información.

Lo más curioso de todo es ver como personas, capaces de moverse por la red para buscar un artilugio tecnológico, son incapaces de moverse un poco más solo para chequear que el artilugio en cuestión es lo que necesitan. Alucinante.

Por cierto, aún está en venta.

viernes, 19 de agosto de 2011

Día internacional de la fotografía (2)

Hoy 19 de agosto es el Día internacional de la fotografía. Ya en un post anterior expliqué el porque (en 1839 se explicó ante la academia francesa como funcionaba el novedoso sistema del daguerrotipo). El hecho es que esa vez me dediqué a hablar de algunos fotografos cuyo trabajo admiro.

Esta vez me quería dedicar a lo mismo pero deseaba que fueran fotografos más consagrados que los mencionados en ese post pero que estuvieran aún activos, que se escaparan un poco del encuadre academicista de los tercios y que fueran algo irreverentes.

El primero que me vino a la mente fue Martin Parr, pero en cuanto me puse a investigarlo me he dado cuenta que quizá amerite un post para él solo así que esperaré a leer un libro acerca de él que acabo de comprar para caerle con gusto.

Y entonces he decidido hacer eso para lo que se han inventado los blogs que es hablar de si mismo y he colocado una serie de fotografías mías, primero por ser mías, segundo por estar entre mis favoritas y tercero porque por lo menos estoy relativamente seguro de como fueron tomadas y no tengo que ponerme a inventar razones ni motivos ocultos.

Y aquí van:
Autorretrato con gato y cuatro pies
Autorretrato en pareja con gato

Fue una mis primeras fotos; película analógica con una cámara sin previsualización y sin mirar por el visor, vamos, un tremendo suertazo pero igual es una de mis favoritas.

42 St Times Sq
42 St Times Sq

Me gusta el contraste de esos locos disfrazados y esa gente que pasa tan apurada sin mirarlos siquiera.

Maru y el Empire State
Maru y el Empire State

Por supuesto que es un retrato semi-preparado pero ¿qué importa? ¿no lo hace Gregory Crewdson y las vende bien caras?

A pie o caminando
A pie o caminando

Aunque no lo crean, es una foto pensada. Me gustó ese señor parado al otro lado de la calle mientras pasa ese gentío alrededor, apurados y agitados, busqué el contraste entre las dos cosas y un pequeño instante de apertura entre los pies y más o menos salió.

Salida
Salida

Esto es una lección para los fotografos que no quieren que nadie se atraviese y para los paseantes que se ponen a esperar que el señor de la cámara termine de tomar la fotografía. En verdad la intención era el cielo con los cables encuadrado en esa salida de metro hasta que pasó ese pelón y decidí poner en el medio esa cabeza sin cuerpo. Creo que quedó una cosa 20 veces mejor que la intención original.

Uno va y la otra viene
Uno va y la otra viene

Este fue un verdadero instante decisivo captado como dice el manual del fotografo de calle; los ví venir, un rabino a la derecha, una monja a la izquierda y me dije "deberían de salir en el mismo encuadre" y chasss, saqué rapido la cámara y la tomé...con un horrible ISO 400 que en esa cámara (Lumix FZ-30) genera un enorme y grosero ruido (moraleja: si usted quiere salir a tomar fotos, saque la cámara desde el primer momento, tengala a mano y ajuste todos los controles que tenga que ajustar).

Y bueno, esto fue otro post con exceso de ego, pero en este caso fotográfico.

jueves, 4 de agosto de 2011

Yo lo ví en una foto...

...o como no existe la veracidad fotográfica.

El sábado tuve una clase de ética en el diplomado de fotografía que estoy haciendo.

Que no es nada muy profundo con discusiones acerca de Hegel, Nietzche o Kant. Una cosa ligera, que aunque en mi opinión personal arrancó flojo en las primeras clases ya en las últimas ha tenido el acierto de por lo menos no ser categórico en sentencias, dejar inquietudes abiertas e intentar que los participantes cuestionen lo que se ve en una imagen fotográfica más allá de la primera impresión.

Salí de la discusión con una foto en la cabeza, no se porque, tenía en mente haber leído hace unos cuantos años que la foto en cuestión había sufrido un proceso de autocensura por parte del fotógrafo. Después de googlear un rato la re-descubrí, era exactamente esta:

Young people on the Brooklyn waterfront on Sept. 11
Tomada por el fotógrafo de Magnum  Thomas Hoepker el 11 de septiembre del 2001.

El hecho es que cuando Magnum Photos decidió publicar un libro acerca de los hechos del 11/9, Hoepker decidió dejarla fuera por ser una foto "ambigua y confusa: publicarla podría distorsionar la realidad de lo que se sentía en esos históricos días".

Buscando la fotografía en cuestión me encuentro con todo un debate alrededor de la misma, un debate que nace cuando el periodista del New York Times, Frank Rich, hablando acerca de la reacción de USA en el quinto aniversario del atentado, los problemas de unidad de la nación y la capacidad para recuperarse del ataque, describió la fotografía como "cinco jóvenes amigos en Brooklyn, toman lo que parece el almuerzo o el descanso de un paseo en bicicleta, disfrutan del radiante sol de finales del verano y charlan mientras cascadas de humo llenan el Bajo Manhattan en el fondo". 

Casi inmediatamente David Plotz, periodista de la revista Slate, reposta con un "Frank Rich Is Wrong" y su argumento es tan obvio que practicamente no puede ser discutido: ¿Frank Rich puede decir que pasa por la cabeza de los cinco protagonistas de la foto con solo ver la pose capturada en 1/250 de segundo? Cuando Rich cita a Hoepker quien dijo algo como que los jóvenes se veían muy relajados y para nada traumatizados Plotz se pregunta ¿Hoepker se sentó a hablar con ellos?¿Los interrogó acerca de sus sentimientos?

Y cuando a los pocos días uno de los protagonistas de la foto, Walter Sipser, un artista que ya tenía 40 años en el 2001 y por lo tanto no se considera ningún "joven", replica en la misma revista indicando que ese día estaba con su novia en casa cuando el atentado ocurrió, que intentaron cruzar a Manhattan pero el tránsito era imposible, que no conocían a los otros personajes de la escena pero que se sentaron a conversar con ellos tratando de interpretar y asumir lo que veían en completo estado de shock y que si Hoepker se hubiera acercado a ellos a conversar lo hubiera sabido de primera mano, ya no podemos estar tan seguros de lo que la foto muestra.

Tengo tiempo pensando en esto; las fotografías mienten, no importa si la intención de un fotoperiodista es crear un registro para el futuro, que se uso película analógica y los negativos no pueden ser falseados y por lo tanto son registros verdaderos al contrario de un archivo digital que se puede trucar fácilmente. La fotografía miente desde el momento en que el fotógrafo escoge el encuadre quitando lo que en su opinión molesta o agregando cosas que dan valor, escoge un lente corto o un tele para cambiar la perspectiva, desenfoca a voluntad para ocultar o destacar y revela su fotografía con más o menos saturación de colores para crear algún clima. Todas estas manipulaciones se realizan desde que Talbot y Daguerre empezaron a realizar su experimentos y se continuarán realizando mientras sea un fotografo el que empuñe la cámara, no importa que sea Doña Pepa con su celular o Martin Parr burlándose de la clase media británica.

En la misma clase se trató el tema de este clásico:

Con esta foto Kevin Carter ganó el Pulitzer en 1994. Por supuesto, la reacción natural vino a ser algo así como "que hijoeputa ese fotógrafo, le toma una foto a ese niño muriéndose y es incapaz de detenerse a ayudarlo".

Dejando a un lado lo obvio –¿Es que no se puede tomar la foto y luego ayudar al niño? ¿Un fotógrafo en estas condiciones, donde la gente muere por docenas, se debe parar a ayudar a todas las víctimas? Un fotoperiodista que empieza a sentir lastima por cada víctima que se cruza en su camino ¿Puede realizar su trabajo?– hay que ver la fotografía más por lo que no muestra que por lo que muestra: ¿Hay alguien parado medio metro a la derecha? ¿A la izquierda? ¿Detrás del fotógrafo? Si la foto fue hecha con un teleobjetivo que aplana las distancias ¿Qué tan lejos en realidad se encuentra el buitre?

Carter se suicidó un año después y por supuesto el grito general (para continuar con la leyenda negra) es que lo mato el remordimiento. Y si, lo mató el remordimiento...y las deudas...y las drogas...y toda una vida sufriendo de depresiones y problemas personales.

Basta con buscar un poco en internet y nos podemos enterar que el niño en cuestión sobrevivió, que tiene puesta una pulsera de atención médica de una ONG francesa, que la foto fue tomada en una pista a donde llegaban aviones trayendo comida, que sus padres estaban buscando los suministros a pocos metros y que los alrededores estaban llenos de aves carroñeras que vivían de los desperdicios.

Y que Kevin Carter, como buen fotografo, era un buen mentiroso.

Quién sabe, quizás hagan falta las nuevas tecnologías totalmente automatizadas, como los nueve ojos de Google, para alcanzar la verdadera objetividad fotográfica.

lunes, 10 de enero de 2011

Vivian Maier, la fotógrafa desconocida

Definitivamente entre los mejores fotografos de calle que han existido.

¿Desconocida? No es raro, yo supe de ella hace dos días y nada sabríamos si no es porque el agente literario John Maloof, buscando material para un libro que estaba escribiendo acerca de la ciudad de Chicago, compra por apenas US$400 una caja de fotografías anónimas en un remate y descubre el maravilloso trabajo de treinta años de esta mujer.

Cuando Maloof entendió lo que había comprado inmediatamente regresó y adquirió el resto de las cajas con más de 100.000 negativos y entre 20.000 y 30.000 más en rollos sin revelar.

Después de mucho revisar y organizar descubre un nombre escrito a lápiz en uno de los sobres, se pone a investigar en internet y descubre la esquela mortuoria publicada en la prensa por el fallecimiento de esta niñera de Chicago desconocida para el resto del mundo excepto para sus antiguos patronos quienes publicaron la nota en la prensa. Ahora intenta publicar un libro y organizar exposiciones desbordado por el trabajo que implica catalogar toda la producción de esta mujer.

La producción de Vivian Maier puede ser vista en el blog creado por Maloof, vivianmaier.blogspot, y en mi opinión esta al nivel de grandes como Robert Frank, Robert Doisneau o Brassaï. La capacidad y la técnica de Vivian Maier es alucinante, esas fotografías las tomaba con una Rolleiflex de formato medio que se sostenía contra el pecho colgando del cuello y se enfocaba viendo un visor en la parte superior de la cámara (ver autorretrato al comienzo del post), el nivel de dificultad es notable y a pesar de eso capturaba momentos especiales que solo duraban un segundo.

El asunto me parece fascinante sobre todo por el hecho del anonimato de la protagonista; durante su vida se dedicó a cuidar niños de familias adineradas y al parecer nunca intentó dedicarse profesionalmente a la fotografía. Los que la recuerdan cuentan de una mujer anti-católica, feminista, socialista, sin pelos en la lengua y amante del cine europeo pero al parecer sin familia ni amistades cercanas, el dueño de la tienda donde de vez en cuando revelaba sus películas cuenta de una mujer abierta y expresiva pero que prefería mantener las distancias. Entre las cosas adquiridas por Maloof se encuentran gran cantidad de libros de fotografía que muestran el gran interés que tenía por el tema pero se desconoce si alguna vez lo estudió formalmente.

¿Fue Vivian Maier una fotógrafa ninguneada por galerías y editores? Lo dudo, aún viviendo en los años 50s y 60s, esas decadas vieron a fotógrafas de la calidad de Berenice Abbot, Diane Arbus o Dorothea Lange ser reconocidas ¿Una mujer insegura que desconfiaba de la calidad de su trabajo? ¿Una excelente fotografa amateur cómodamente instalada en sus labores de niñera? ¿Una artista pura a la que no le importaba la opinión de los demás (o que al contrario le importaba demasiado)?  De vivir en la actualidad ¿Habría tenido una cuenta en Flickr?

Como el mismo Maloof comenta, es frustante; el obituario que lo puso en su pista era de apenas el día anterior a la búsqueda y Vivian Maeir solo tenía dos días de fallecida cuando decidió googlearla.

Un verdadero misterio.

John Maloof está en el proceso de publicar un libro y un documental (si puede, que ha gastado un dineral tanto en el revelado de los rollos como en los equipos para escanear) que quizás revele parte de la historia de esta mujer que nunca salía a la calle sin su cámara.

Se esperan con ansias.

lunes, 3 de enero de 2011

Fin de otro clásico

En estos días me entero que Dwayne's Photo (último laboratorio certificado) en Parsons, Kansas, el pasado 30 de diciembre reveló su último rollo de película Kodachrome.

El mismo pertenecía a Steve Curry, fotografo de National Geographic, un celebre desconocido para el público en general por ser el autor del famoso retrato de la chica afgana (aquí escaneado de mi ejemplar particular).

Más de 75 años estuvo esta película en el mercado compitiendo con Fujichrome y Ektachrome, de proceso de revelado más simple y económico, pero escogida por los profesionales por su capacidad de soportar el paso de los años y la calidad del color (esta fotografía de 1949 es prueba de ello). Descontinuada en el 2009 por Eastman Kodak ante el auge de la fotografía digital otro gadget tecnológico del siglo pasado que no sobrevive al esfuerzo. Y aunque aún no se puede garantizar en las cámaras digitales la calidad de las imagenes que da la diapositiva a menos que se haga una gran inversión, el descenso en picada de los costos de estas provoca la desaparición paulatina de todos esos medios analógicos antiguos quedando algunos, supongo, como curiosidades artístico-artesanales.

Obviamente que contra el avance de la tecnología no podemos estar, no soy un ludita fotográfico, pero en estos días me tocó realizar copias de antiguas películas de mi padre con más de 40 años y en perfecto estado y se me ocurre pensar cuanto de lo que tenemos hoy en nuestros discos duros estará disponible ese mismo tiempo (acabándome de enterar que perdí la mitad de las fotografías de un viaje de hace dos años mientras realizaba un respaldo).

Haciendo click acá algunos resultados de ese último rollo que, supongo con cierta intención trágica, finaliza con una toma de un cementerio en Parsons.

Réquiem para esta película que nunca llegué a usar (fin de una era como el mismo Steve Curry dice en su blog) con una canción que en su honor escribió Paul Simon:



sábado, 7 de agosto de 2010

Sangre y champán


Acabo de terminar esta biografía de Robert Capa (1913-1954) escrita por Alex Kershaw y más me sorprendo de que nadie se haya decidido llevar al cine una producción con la vida de este genial fotógrafo.

Tiene todo lo necesario:

André Friedman, joven pobre, húngaro y judío sin ninguna habilidad especial excepto la de meterse en problemas sale de su Hungría natal (sus tendencias políticas de izquierda y su religión no lo hacían muy del agrado para el régimen fascista del país) y casi sin nada en los bolsillos y sin ninguna profesión ni estudios más allá de la educación secundaria parte rumbo a Berlín con la intención de estudiar algo, cualquier cosa.

Ayudado por su amiga de la infancia y fotógrafa Eva Besnyö conseguirá trabajo revelando y secando negativos en la agencia Dephot donde conocerá lo que es una Leica y quedará fascinado por el trabajo de los corresponsales de la agencia.

Nuevamente los nazis ganan, ahora en Alemania, y Friedman huye a París donde se refugian miles de judíos, conocerá a la alemana Gerda Pohorylle, el gran amor de su vida y juntos crearan al excelentísimo fotógrafo americano Robert Capa y a su ayudante Gerda Taro como una manera de subirle el precio a sus trabajos.

Los contrataran para viajar a España y fotografiar la Guerra Civil (desde el lado republicano, bando con el que simpatizaban), se hará amigo de Hemingway, Gerda morirá en un estúpido accidente de tránsito y Capa quedará destrozado, tomará su foto del miliciano que cae, sobre la que aún se mantiene la polémica de si es real o una puesta en escena y se hará famoso. Fotografiará la guerra Chino-Japonesa y huirá a Nueva York escapando del nazismo.

Putañero, bebedor, juerguista y jugador, vivirá toda su vida creando esa imagen del corresponsal de guerra que se ha grabado en el inconsciente colectivo.

Realizará trabajos aburridos en EEUU para distintas revistas, soltero empedernido se casará solo para obtener la residencia. La entrada de este país en la guerra lo convertirá en nacional de un país enemigo y solo el permiso obtenido de una manera poco ortodoxa de la embajada británica le permitirá salir del país rumbo a Europa y fotografiar el conflicto para Collier's Weekly y Life en Londres, África, Sicilia, Italia, el desembarco en Normandía en playa Omaha, las Ardenas y Alemania.

Terminada la guerra continuará con sus juergas, será amante de Ingrid Bergman, vivirá en Hollywood y la odiará, volverá a París, fundará la agencia Magnum junto a David Seymour, George Rodger y Henri Cartier-Bresson. Viajará con John Steinbeck a la URSS para realizar un libro en conjunto y será investigado por el machartismo por sus vínculos con la izquierda. Derrochará el dinero de la agencia en mujeres y en apuestas y la salvará consiguiendo grandes clientes.

Deprimido visitará Japón donde re-encontrará la fotografía. Mientras está allá la gente de Life le pedirá que sustituya a un fotógrafo para cubrir el conflicto en Vietnam donde morirá al pisar una mina cuando contaba apenas 41 años.

Definitivamente, como el mismo Kershaw titula uno de los capítulos, era el hombre que se inventó a sí mismo y se dedicó a construir una vida de disfrutes, temores, peligros y jodidas a los demás. Diez vidas vividas en una sola. Todo un personaje de película que, repito, no entiendo como no ha sido llevado a las pantallas entre tanto refrito cinematográfico mediocre.
El libro, en general, bastante bien excepto por algunos detalles que no se si atribuírselos al autor o a la traducción (¿Willy Ronis húngaro? ¿El ataque a Pearl Harbor el 6 de diciembre?) pero el personaje es fascinante y su historia se deja leer.

En estos días tengo una exposición montada en un restaurant; las fotos se despegaron y escribieron mal mi nombre. Cuando leí como los tres rollos tomados por Capa el Día D fueron prácticamente arruinados por un error del laboratorio sobreviviendo apenas nueve tomas me pareció una verdadera pendejada molestarme por nimiedades.

Más de su trabajo en la página de Magnum.

Quizás sea como el mismo Capa dijo alguna vez:
"No basta con tener talento. También tienes que ser húngaro"

miércoles, 19 de mayo de 2010

La evolución del fotógrafo

Descubierto en estos días en el blog de Ed Zawadzki, las distintas curvas en la evolución de un fotógrafo:



Pues total y completamente de acuerdo.

lunes, 30 de noviembre de 2009

De AVECOFA y su concurso

La Asociación Venezolana de la Comunidad Fotográfica y Afines, AVECOFA, nuevamente ha realizado su Concurso de Fotografía Amateur.

El proceso de evaluación es bastante singular; en un salón abierto al público cuatro jurados califican la fotografía, cuatro votos positivos pasa a la exposición, con tres votos van a una segunda ronda donde en un segundo visionado es posible que pasen o no. Luego las fotos con cuatro votos son nuevamente evaluadas para clasificarlas como "premiables" o no, en esta última etapa la evaluación debería ser más estricta incluyendo comentarios en pro o en contra de cada foto por parte del jurado. Las mías no pasaron a la etapa de "premiable" pero aún así, tres de cuatro fueron escogidas para ser expuestas.

Frente a Avedon

Autobus. Final del día

Por partes

Viéndolo así en crudo pareciera un proceso interesante y educativo; que una foto sea evaluada en público cuando menos debería servir para conocer debilidades y fortalezas, un agradable/desagradable proceso de aprendizaje. Lamentándolo mucho el resultado ya no es lo satisfactorio que pudo haber resultado en el pasado, AVECOFA sufre un grave caso de senilidad, tanto física como mental o lo que es más grave, y que normalmente lo veo en otras muchas áreas del país que me tocó vivir, los supuestos profesionales se han estancado incapaces de actualizarse.

Debería sentirme satisfecho de que tres de mis fotos vayan a ser expuestas pero la verdad es que ver rechazar trabajos ajenos excelentes porque "el objeto principal se encuentra en el centro del encuadre" (Richard Avedon te jodiste, tus fotos no sirven), "el flash es demasiado fuerte y directo al rostro" (Diane Arbus, ya sabes, a coger un curso de fotografía básica) y "esa foto solo funcionaría en una galería de arte" (Man Ray, dedícate a otra vaina) no pareciera hablar bien de las mías.

Uno de los jurados obsesionado con el "punto áureo" de la foto, explicando al público como el "punto áureo no debe estar en el centro de la foto" (supongo que quería decir que el punto de interés "debería" de situarse en alguno de los puntos áureos) o declarando categórica, enfática y dogmáticamente que "el personaje protagonista de una foto debe mirar siempre hacia adentro de la misma, siempre" y que nunca se debe centrar al protagonista (cosas que el mismo en algunas de sus fotos no cumple), unido a otro jurado incapaz de justificar su voto negativo ante un atardecer (aburrido como cualquier atardecer fotografiado, es verdad, pero por lo menos que lo diga) o el otro señor, mayorcito él, muy simpático eso sí, preocupado por el trabajo de laboratorio cuando la totalidad de esas fotografías seguro fueron hechas en digital, no hacen más que mostrar que es necesario un refrescamiento de conocimientos que saque a algunos de esos señores del oscuro mundo del dogma fotográfico en que se encuentran.

El mismo concurso, hace un año, contó con la participación, a manera de presentador/coordinador, de un fotógrafo del que lamentándolo mucho olvidé el nombre Markos Leave así como de la mirada más crítica y actual de Roberto Mata en el jurado. Ambos supieron mostrar un verdadero criterio fotográfico, desmejorando mucho el proceso de calificación cuando tuvieron que retirarse. Tenía la esperanza de encontrar más como ellos este año pero me siento defraudado.

Y, para que el que quiera saber un poco más de composición, haciendo click acá las reglas básicas de la misma, por lo menos se destaca la diferencia entre la Regla de Tercios y la Regla de la Sección Aurea, cosa que el jurado en cuestión igualaba y/o equiparaba a diestra y siniestra. Por supuesto, nuevas ideas que refrescan el campo, la Composición en Diagonales.

Ya saben, no se les ocurra tomar una foto así, así, así o asao.

Cometerán errores garrafales de composición.

Adenda: gracias a Maru por recordarmelo, Cartier-Bresson tampoco sabía de fotografía, esta foto pierde gran cantidad de puntos ya que el protagonista no mira hacia el interior del encuadre.

sábado, 28 de noviembre de 2009

De conciencias adormecidas

Para el mal rige la misma ley que para la pornografía. El impacto ante las atrocidades fotografiadas se desgasta con la repetición, tal como la sorpresa y el desconcierto ante una primera película pornográfica se desgastan cuando se han visto unas cuantas más. Ese tabú que nos provoca indignación y aflicción no es mucho más tenaz que el tabú que regula la definición de lo obsceno. Y ambos han sufrido rigurosísimas pruebas en los últimos años. El vasto catálogo fotográfico de la miseria y la injusticia en el mundo entero le ha dado a cada cual determinada familiaridad con lo atroz, volviendo más ordinario lo horrible, haciéndolo familiar, remoto («es sólo una fotografía»), inevitable. En la época de las primeras fotografías de los campos de concentración nazis, esas imágenes no eran triviales en absoluto. Después de treinta años quizás se haya llegado a un punto de saturación. En estas últimas décadas, la fotografía «comprometida» ha contribuido a adormecer la conciencia tanto como a despertarla


Susan Sontag, Sobre la fotografía

lunes, 16 de noviembre de 2009

De buenos modales

Los buenos modales de una cultura de la cámara dictaminan que se debería simular inadvertencia cuando un desconocido fotografía en un lugar público siempre y cuando el fotógrafo permanezca a una distancia discreta: o sea, se supone que no se debe estorbar al fotógrafo ni adoptar poses.

Susan Sontag, Sobre la fotografía

viernes, 9 de octubre de 2009

Irving Penn

Otro obituario fotográfico en menos de dos semanas.

Este miércoles, a la edad de 92 años, falleció Irving Penn.

Nació en 1917, estudio diseño en Philadelphia. Contratado en 1943 por Vogue como diseñador de portadas y fotógrafo, realizó más de 160 portadas para la revista quienes continuaron publicando trabajos suyos hasta una fecha tan cercana como el año pasado.

Su trabajo fue revolucionario cambiando radicalmente el estilo de la fotografía de moda en la post-guerra; sus composiciones eran simples, elegantes, muy geométricas, sobre un sencillo fondo plano. Sus modelos, tanto en moda como en retrato, desde escritores, artistas y bellas modelos hasta sencillos trabajadores o aborígenes de Nueva Guinea, se exponían solitarios o en grupo sobre un sencillo sinfín del que frecuentemente se mostraban los bordes y soportes o se comprimían en una apretada esquina buscando poses distintas a las habituales.

Sus retratos son sorprendentes, en extremo minimalistas tenían capacidad de mostrar la personalidad de sus protagonistas, desde un simple deshollinador hasta la más cotizada top-model.

En sus últimas décadas extrañamente re-dirigió su cámara hacia unas naturalezas muertas compuestas de colillas de cigarrillos, basura y desechos de las calles ¿Sería una reacción ante la belleza que lo acompaño toda la vida?


Se casó con la hermosa Lisa Fonssagrives, su modelo en muchos de sus mejores retratos y portadas, era hermano del director de cine Arthur Penn (Bonnie & Clyde).

Más de su trabajo por acá.




“A good photograph is one that communicates a fact, touches the heart and leaves the viewer a changed person for having seen it. It is, in a word, effective.”

viernes, 18 de septiembre de 2009

Willy Ronis

La semana pasada, el 12 de septiembre, falleció Willy Ronis.

Junto a Brassaï, Cartier-Bresson y Doisneau, formó parte de un maravilloso grupo de fotógrafos que se montó en la ola editorial de la post-guerra para un público ávido de noticias donde llegaron a existir hasta 34 periódicos solo en París. En ese período que se dio entre el fin de la Segunda Guerra y la masificación de la televisión a finales de los 50 aparecieron quizá algunos de los mayores clásicos en el fotoperiodismo .

Nacido en 1910, su padre tenía un estudio fotográfico donde creció realizando trabajos de laboratorio. Heredado este estudio a mediados de los años 30 fue incapaz de ajustarse al estilo rígido y encorsetado del mismo (sobre todo después de descubrir el trabajo de Kertész y Germaine Krull) dedicándose al trabajo independiente. Después de la guerra trabaja para la agencia Rapho, para Life y forma parte del Groupe de XV . Participa en la exposición "Four French Photographers" en el MOMA junto a Brassaï, Doisneau e Izis. En los años 70 se mudó a la Provenza dedicándose a la docencia, regresó a París en los 80 y continuó fotografiando por lo menos hasta principios del siglo XXI cuando la necesidad de usar bastón le impidió manejar con comodidad una cámara en la calle.

Fotógrafo de las luchas sociales de los 30s, de la gente, de la calle, de los niños que juegan en el paisaje hostil urbano, de las fiestas en un parque, de la cotidianidad en los museos, de las pequeñas alegrías y tristezas. Supongo que el último grande los 50s que se va.



"Los momentos que capto no buscan una Verdad Universal. Reflejan la visión, probablemente un tanto ingenua, de mi universo personal. Son un lento caminar hacia una representación poética de la felicidad modesta"

miércoles, 19 de agosto de 2009

Día internacional de la fotografía

Llego tarde, pero resulta que hoy es/era el Día Internacional de la Fotografía: el 19 de agosto de 1839 Francois Arago explicó ante la Academia de Ciencias y Bellas Artes de Francia la novedosa técnica del Sr. Daguerre para obtener daguerrotipos.

Pensé en hacer algo similar a lo hecho en este y este otro post para conmemorar el hecho pero Mavele me sugirió por qué mejor no hacía referencia a fotógrafos menos emblemáticos y más contemporáneos. Sugerencia razonable e inteligente, he decidido dar un breve paseo por algunos fotógrafos descubiertos gracias a la web.

Su trabajo puede englobarse esa área de la fotografía que consiste en agarrar la cámara y patear calle intentado captar, descubrir, revelar y mostrar la cotidianidad, detener el tiempo en momentos oníricos, surrealistas, cómicos, tristes o solamente triviales pero sin una intención de reportaje (aunque pueda convertirse en uno). Fotografía de calle se llama y necesita un ojo entrenado, un dedo ágil y mucha imaginación. Los siguientes fotógrafos tienen esto de sobra:


Travis Ruse


Travis Ruse llevó durante aproximadamente tres años un fotoblog llamado Express Train donde mantuvo la línea editorial de mostrar imagenes del metro de New York captadas en sus viajes del hogar a la oficina y viceversa en lo que el mismo describe como "tres trenes, 11 estaciones y 45 minutos de viaje". Suspendido indefinidamente cuando la mudanza de la oficina le permite llegar al trabajo en bicicleta, en esta maravilla de fotoblog aún on-line podemos apreciar el estupendo trabajo de un hombre con la capacidad de ver belleza (y mostrarla perfectamente) en uno de los lugares no-lugar de EEUU por excelencia.

Markus Hartel


Urban Views se llama este fotoblog de un hombre al que le encanta New York, los detalles de la calle, lo pintoresco de sus protagonistas. Retrata a esos extraños de manera indiscreta pero intima gracias a lentes cortos que son sus preferidos y con un procesamiento que evoca la magia de la fotografía analógica tradicional.

Más en Flickr.


Nils Jorgensen


¿Como lo hace? no tengo ni idea pero Nils Jorgensen tiene una habilidad absoluta, mágica, para captar el momento y para descubrirnos ese mundo loco y a la vez cotidiano. Humor, sensibilidad y visión artística. Perfectamente encuadradas, compuestas y divertidas, todas las fotografías nos hacen preguntarnos ¿Como lo hizo?

Más en Flickr.

Matt Stuart


Matt Stuart es un caso aparte; utiliza una tradicional, difícil y engorrosa Leica con tradicional, difícil y engorrosa película Fuji de la que dice usar aproximadamente dos rollos por semana. Con esta técnica logra este trabajo en el que no hay escena que no genere una sonrisa. Encuadres y perspectivas genialmente utilizados sugieren historias asombrosas y fantásticas con objetos y personajes tradicionales. Según el mismo Stuart no es dificil, solo se necesita de:
buy a good pair of comfortable shoes, have a camera around your neck at all times, keep your elbows in, be patient, optimistic and don’t forget to smile

Más excelentes trabajos de calle en www.in-public.com.

Como dirían por ahí: disfrútenlos.

sábado, 16 de agosto de 2008

Otras 5 fotos que quisiera tomar...


Henri Cartier-Bresson
Gare Saint Lazare
Y este señor es EL fotógrafo.
¿Quién más que Cartier-Bresson puede hacer una maravilla de algo tan simple como un hombre brincando un charco? Perfectamente compuesta en tercios tenemos el instante preciso cuando el personaje se encuentra en el aire y su pie a centímetros de destruir su reflejo en el agua.
Como él mismo explicó, se paró junto al charco esperando que alguien saltara, aún así es necesario tener el ojo perfectamente entrenado para saber que el momento decisivo va a ocurrir y además que ese breve instante hará la diferencia entre una foto común de un charco pisoteado y una obra maestra.
Con una cámara que no tenía fotometro integrado y mucho menos modo automático, Cartier-Bresson era capaz de encuadrar, componer y disparar en instantes y esta foto en mi opinión resume lo que es la foto de calle y lo que significaba la fotografía para este genio:

"Tomar una fotografía es alinear la cabeza,
el ojo y el corazón. Es una forma de vida."


Jacques-Henri Lartigue
Course de voitures, Papa à 80 km/h
1913, un auto de carreras pasa veloz a 80 km/h dejando atrás al fotógrafo, la cámara y al público, apenas da tiempo de capturar la parte trasera. Por una característica del obturador (que aún no entiendo) la imagen se deforma aumentando aún más la sensación de velocidad. La cámara acompaña al auto emborronando el paisaje y a los espectadores, creando esa impresión de pintura impresionista.
Si fuese la única foto de Lartigue apostaría por el cuento del burro y la flauta pero no, Lartigue fue un niño prodigio de la fotografía que además mejoró a lo largo de los años, desde niño tuvo el "ojo del fotografo"; esa capacidad de ver más allá de lo obvio y de capturar el momento y el detalle curioso e importante. Si Henri Cartier-Bresson era dios, Jacques-Henri Lartigue fue su profeta.
Extrañamente Lartigue se consideraba más pintor que fotógrafo pero fue como esto último que se le conoció finalmente aunque claramente se observa una formación pictórica en su trabajo.


Ansel Adams
Road After Rain
Un camino cruza por un campo y se pierde en el horizonte hacia el atardecer.
Descrito así debe ser la foto más tomada y aburrida de la historia, pero estamos hablando de Ansel Adams, quien en mi opinión debe ser uno de los mejores fotógrafos paisajistas que ha existido. Fundador de f/64, con esa escasa pero hermosa luz (la hora dorada) obtiene una maravillosa y difícil composición en formato cuadrado con detalles tanto en el primerísimo plano como en el lejano horizonte, el camino mojado brilla como si fuera plata y casi se puede oler la tierra húmeda.
Nada está sobre-expuesto, nada está sub-expuesto, la gama de grises es total, no se podría esperar menos del creador del sistema de zonas.


Robert Capa
The Falling Soldier
Lo que debe ser la foto de guerra más famosa de todos los tiempos; Federico Borrell García, miliciano republicano, cae en la batalla de Cerro Muriano, Córdoba, durante la Guerra Civil Española. En lo que parece un encuadre cinematográfico, un reportero gráfico nos muestra que en la guerra la gente muere de verdad, no importa en que bando estén.
Por años estuvo empañada por la sospecha de montaje por ciertos aspectos en la posición del soldado, pero recientes estudios y el descubrimiento del tesoro de una caja de negativos perdidos de Robert Capa han confirmado su autenticidad.
Aunque es obvio que Capa no esperaba que mataran a este soldado cuando le apuntaba con su cámara, es asombroso que en el apuro y temor de una batalla alguien tenga la sangre fría para preocuparse por el encuadre y la composición más allá del puro hecho de capturar un instante histórico. Eso es verdadero amor y pasión por la fotografía:

"If your photographs aren't good enough,
you're not close enough."


Helmut Newton
Berlin, 1944
Otro gran fotógrafo de modas y quizás uno de los mejores del siglo XX, Helmut Newton nos muestra está imagen irónica de un maniquí con otro maniquí (curioso que ciertas partes llamen a las modelos de pasarela así). Una es una muñeca grande, la otra ¿también?
La luz es fuerte, pareciera un flashazo desde la derecha, sugiere la idea de paparazzi al acecho. La primera impresión es un ligero sobresalto ante ese par de gemelas en una pose algo lésbica (muy a tono con el resto de su fotografía), hay cierta actitud de sorpresa mientras miran algo más interesante que la cámara. Hasta que te das cuenta de que una es un maniquí y la otra una copia (¿o es al revés?) y no se puede evitar la sonrisa.
Newton se burla de su trabajo, de las modelos, de las revistas de modas que lo contratan, del mundo del fashion que le da el dinero para comprarse el Porsche y lo hace de una manera ácida y en realidad no muy sutil aunque si bastante original.

miércoles, 13 de agosto de 2008

5 fotos que quisiera tomar...

...pero que ni por asomo me quedan así (aunque lo sigo intentando).

René Burri(*)
Brazil, Sao Paulo


Cada vez que veo esta foto me parece una mezcla de Reservoir Dogs con novela cyberpunk; tomada en Sao Paulo, una ciudad donde tengo entendido los ricos cruzan la ciudad en helicoptero para evitar el tráfico, esos cuatro individuos en traje, dueños del mundo, en las alturas, lejos del mundanal ruido, del caos urbano y del ciudadano de a pie pasean en una azotea...o quizás solo son los vigilantes del edificio.
Supongo que tomada al final de la tarde con un lente de gran longitud, la masa de edificios del fondo se aplana y se ve más abigarrada, aturdidora. Composición en dos planos claramente identificados, la gran cantidad de líneas verticales destacan la altura. Es la excelencia de la representación del paisaje urbano moderno... a pesar de tener casi 50 años de antigüedad.

Robert Doisneau
Un regard Oblique

Los retratos al natural, sin pose, cuando la persona es ella misma, son unos de las más difíciles y, cuando salen bien, satisfactorias fotografías que se pueden conseguir. Esta toma pertenece a una serie hecha de incógnito desde el interior de una tienda por este amante de la calle parisina y esta mirada de soslayo robada es en mi opinión la mejor del grupo.
Fotografía gratamente humorística, este matrimonio clase media, típicos burgueses parisinos, observan la vidriera de una tienda de arte, la esposa quizás encantada con una naturaleza muerta que quedaría perfecta en la pared del comedor pero el esposo no puede evitar mirar ese desnudo suavemente erótico.
Esta combinación de humor, encuadre y buena exposición hace de esta fotografía de calle una de mis favoritas.


Arnold Newman
Igor Stranvinsky

Newman es quizás el mejor exponente de lo que se llama retrato ambiental; representar al personaje en el ambiente y con las cosas que lo caracterizan y esto es maximizado en este fotografía. El piano es una enorme mancha negra, casi un dibujo en tinta, un diseño de decoración Art Deco. Stravinsky se encuentra recluido en una esquina de la composición pero la pose relajada nos indica que él es el dueño de ese enorme aparato que es su herramienta de trabajo.
Sin mayores detalles en el fondo ni alrededor, una foto que nos enseña que el centro de la composición no necesariamente es el sitio de mayor interés ni el mejor y que se puede resumir el caracter de una persona con una mancha negra, como si fuese una especie de test de Rorschach.
Definitivamente menos es más.

Solo un pimiento en una olla. ¡Pero que calidad de pimiento! (las anécdotas familiares hablan de la búsqueda de Weston de pimientos perfectos para sus fotos).
El juego de luces y sombras, la correcta exposición y la calidad del revelado y la copia casi hace que uno estire la mano para tocarlo. Un plano cercano pero completamente enfocado en todos sus puntos. Creo que para la época Weston pertenecía al grupo f/64 que buscaba la nitidez en todos los planos de la toma con el uso de diafragmas muy pequeños, estos diafragmas generaban tiempos de exposición sumamente altos donde la luz natural cambiaba sutilmente creando estas extrañas y mágicas iluminaciones.
Un pimiento que deja de ser un pimiento para convertirse en una hermosa abstracción.


Una de las personas más influyentes del arte del siglo XX resumido en una mirada.
Es Picasso por la nariz, el pelo canoso y porque Penn nos dice que es Picasso. Pero no lo dudamos; ese ojo en el centro de la toma refleja una mirada apasionada e inteligente como su dueño, un ojo enmarcado entre el sombrero, la penumbra de la cara y esa especie de cuello barroco. Close-up extremo pero que aún con la ausencia de detalles nos habla de la creatividad de Picasso.
Irving Penn es un fotografo de modas pero que llegó mucho más allá de la belleza retocada de portadas de revistas; su fotografía es inteligente, muchas veces minimalista con unos personajes que parecen figuras geométricas, casi escultoricas.
Los tonos de grises logrados en está foto se deben a ese artesanal y pausado método del platino-paladio.


(*)Actualmente hay una exposición de René Burri en el Museo de Bellas Artes de Caracas, quien tenga la oportunidad no puede perderlo.

lunes, 10 de marzo de 2008

Caracas ciudad revelada



La muestra colectiva Caracas ciudad revelada abrió sus puertas este domingo en el Museo de Bellas Artes. Una exhibición del trabajo de 18 fotografos, estudiantes de los talleres de Roberto Mata, el Nucleo Fotosensible de Rodrigo Benavides y la catedra de fotografía del Instituto Universitario Armando Reverón retratando El Silencio, la parroquia Catedral y La Candelaria respectivamente. Excelente muestra de fotografía por esta ciudad horrible, caótica, desordenada aunque por momentos bella. La fotografía de calle capturando la cotidianeidad que dejamos de ver y lo inusual de cada día.

Demasiado buena para dejarla pasar y el que tenga un instante en Caracas no debe perderla y así olvidarse por un momento de la politicaca de los insultos, acusaciones y amenazas que se sueltan y luego se recogen como si nada. Tienen tiempo, durará seis meses y luego hará un paseo aunque NPI de por donde.

lunes, 28 de enero de 2008

Las fotos perdidas de Capa


Tal como cuenta este artículo del New York Times, lo que podría considerarse la foto más celebre de la Guerra Civil Española sufre un asombroso renacimiento por la aparición de su negativo (junto con otros 3500) en la ciudad de México después de casi sesenta años desaparecidos.

Tomada por Robert Capa en 1936, Falling Soldier muestra la muerte de un miliciano republicano en el frente de Córdoba y durante muchos años fue el centro de la discusión de si era verídica o solo un montaje propagandístico. Ahora se aclara el asunto al conocerse las tomas anteriores y posteriores al hecho en la tira de negativos con todos los detalles de la muerte del soldado.

En una historia que parece una novela (igual que la vida de Capa), los negativos estaban en su cuarto oscuro en París y se creían perdidos durante la invasión alemana. Fueron salvados por un amigo y fotógrafo, Imre Weisz, quien los llevó a Marsella pero fue capturado y encerrado en un campo de prisioneros en Argelia. Los negativos llegaron de manera desconocida a las manos de un diplomático mexicano en Marsella, el general Francisco Aguilar González, que los retuvo hasta su muerte en 1967 (aún no se explica porque lo mantuvo en secreto e irónicamente el mismo Weisz terminó viviendo en México después de la guerra), pasaron a su hija hasta que los descubrió un cinesta anonimo mexicano (no se que tan anónimo ya que es sobrino de la misma) quien notificó al Centro Internacional de Fotografía en New York, estos entraron en conversaciones con la familia de Aguilar quienes finalmente los cedieron. En las maletas vienen además negativos de su socia y amante, Gerda Taro, una de las primeras fotógrafas corresponsales de guerra pero practicamente desconocida, quien murió en España cubriendo el conflicto y de David Seymour, fusilado en Suez en 1956.

Como describe el New York Times, es un descubrimiento comparable al de hallar unos manuscritos perdidos de Hemingway o unos bocetos secretos de Picasso; Robert Capa fue seguramente unos de los mejores fotógrafos del siglo XX, húngaro de nacimiento, fundador de la agencia Magnum, fotografió cinco guerras en dieciocho años, creó practicamente la imagen que tenemos del corresponsal de guerra; viajero arriesgado, trotamundo y fiestero, su lema era "si la foto no es lo suficientemente buena es que no estas lo suficiente cerca", regla que marcó su estilo tanto así que murió en Vietnam al pisar una mina en 1954. La última muestra de su trabajo en blanco y negro (creo que hay una toma similar en color) momentos antes de su muerte:




PD: asombroso el estilo del New York Times, todas las palabras son hipervínculos.

martes, 11 de septiembre de 2007

Diane Arbus y el Retrato de una pasión


Diane Arbus es quizás una de las figuras más extrañas y discutidas de la fotografía norteamericana. Su trabajo es extraño, inquietante, en cierta forma molesto y desagradable. Sus retratos frontales, de cuerpo entero o por el contrario en close-up, muchas veces con un flashazo nocturno que eliminaba por completo al resto del escenario o como luz de relleno en fotografías a pleno día, generaban imágenes aplanadas, sin volumen, que muestran a unos personajes que miran directamente a la cámara y al espectador y a los que no se les hacen concesiones, no hay disimulos ni intentos de disfrazar un mundo que no siempre está bañado por la luz de la hora dorada ni detenido en instantes decisivos.

Arbus pareciese ser ese tipo de fotógrafos que se ama o se odia aunque a mi, en lo personal, me crea sentimientos contradictorios; que mucho de su trabajo me haga sentir incomodo ya de por si es un punto a favor porque, aunque parezca una perogrullada, me hace sentir algo. Por otra parte, en ciertos momentos me invade la duda de si su intención (cosa que también siento con el trabajo de Mapplethorpe por ejemplo) no será solo el escándalo por el escándalo mismo o si en verdad había un verdadero amor y pasión por este mundo extraño, torcido y marginal, por esos raros protagonistas de un mundo limítrofe, oscuro y subterráneo que muchas veces no vemos o no queremos ver. Arbus tenía además la extraña habilidad de trasladar personas normales y corrientes -un niño jugando a la guerra, una familia paseando un domingo rumbo al parque, un hombre parado en una esquina- a esta frontera entre lo normal y lo desagradable.





Y bueno, justamente están pasando (con prácticamente un año de retraso con respecto al resto del mundo) por las salas de cine del país esta película, Fur: An Imaginary Portrait of Diane Arbus, título que tras un retorcido giro terminó convertido en Retrato de una pasión, con Nicole Kidman como Diana Arbus y Robert Downey Jr. como Lionel, un nuevo y misterioso vecino afectado por una enfermedad genética quien se convierte en el detonante que hace a Arbus dedicarse definitivamente a fotografiar ese mundo que ella anhela y al que Lionel le hace introducción. El termino fur viene a ser piel, un doble sentido que se descubre en el transcurso de la película y que describe de cierta manera tanto la afección de Lionel como las obsesiones y pasiones de Diane.

Basada en una novela de Patricia Bosworth, no es en realidad una biografía sino más bien, como el mismo subtítulo dice, una retrato imaginario; una adaptación de lo que pudo ser la fascinación que Arbus sentía por esos personajes completamente alejados de su cotidianeidad, su cada vez más creciente deseo de capturarlos y como tomó la decisión de alejarse de esa vida de ama de casa y asistente de su marido para convertirse en una de las fotógrafas más influyentes de EEUU.

La película es lenta, pausada, con mucha atención y detención en los detalles, fotográfica se podría decir. En mi opinión se echa en falta que no profundice más en la vida de Diane (por cierto, se pronuncia dian) ni en los resultados de su trabajo creador y su visión del mundo.

Como película me gustó, aunque no me atrevería a recomendarla a todo el mundo.