martes, 11 de agosto de 2009

El jugador


The Player of Games, 1988
Iain BanksEditorial Martínez Roca, 1992
Traductor: Albert Solé


Y, de todas formas, ¿qué importa la identidad? Tengo mis dudas al respecto. Somos lo que hacemos, no lo que pensamos. Sólo las interacciones cuentan (no, aquí no hay ningún problema con el libre albedrío; el libre albedrío no es incompatible con el creer que tus acciones te definen). Y, de todas formas, ¿qué es el libre albedrío? Azar. El factor aleatorio. Si no eres predecible entonces, naturalmente, todo el problema se desvanece. ¡Qué frustrantes pueden llegar a ser las personas que son incapaces de comprenderlo!

Incluso un humano debería ser capaz de comprender lo que es obvio.

Gurgeh es un jugador, quizá el mejor jugador en toda la Cultura. Conoce y domina cualquier juego en el espacio conocido, se dedica a escribir ensayos y artículos mientras escurre el bulto de las ofertas de trabajo por parte de la universidad de su Orbital.

El problema es que en una sociedad anarco-socialista utópica, donde no existe el dinero y todas las necesidades están satisfechas, más allá del juego por el juego y el prestigio que se gana en la victoria ¿Qué emoción puede generar el juego en alguien que además está acostumbrado y aburrido de ganar? Entonces aparece Contacto, especie de organización (tanto como pueda existir una organización como tal en la Cultura) encargada de, pues de eso, de establecer contacto con nuevas culturas, quienes han descubierto un complicado juego que puede interesar a Gurgeh y sacarlo de su apatía.

Es invitado a jugar en el recién descubierto Imperio de Azad en las lejanas Nubes de Magallanes, una sociedad tan parecida a nosotros como lejana es la Cultura; militarista, clasista, prejuiciosa, viciosa y violenta, donde todo gira alrededor del juego del Azad, un juego de complicadas reglas en un enorme tablero que modela a la sociedad azadiana y al que esta copia y emula. Los cargos públicos, incluyendo al Emperador y a las máximas autoridades, son elegidos en función de su desempeño en el juego y la forma de jugar es la forma de ver la vida, orientando de esta manera el rumbo completo de una sociedad. Un juego donde hasta la propia vida puede ser apostada.

Descrito así suena dramático, como trailer de película de naves espaciales y pistolitas de rayos. Pero es que es eso, un libro de naves espaciales y pistolas de rayos, una space opera en esencia: intrigas políticas entre imperios interplanetarios, servicios secretos conspirando, enormes naves cruzando la vastedad del espacio, culturas exóticas pero con alienigenas humanoides, robots y mentes artificiales con inteligencias más bastas y retorcidas que las nuestras y el destino de todo un imperio en las manos de un hombre.

Pero Banks y su serie de la Cultura es también mucho más que solo space opera, al contrario de lo que haría otro escritor como Vance por ejemplo, no se pierde en describirnos el juego del Azad, sus reglas, formas y estilos y hasta el último detalle de la indumentaria oficial para jugarlo. Banks sugiere el juego, se describe muy someramente, la imaginación del lector llena los espacios. La obra se enfoca en la evolución del protagonista, en su descubrimiento de la naturaleza del juego y en la importancia última de la partida jugada más allá del simple orgullo del jugador.

Un jugador que resulta al final otra ficha en el juego de las inteligencias de Contacto.

Además, es difícil que en una película de pistolitas de rayos uno se consiga con naves espaciales llamadas Pues claro que sigo queriéndote, Limítese a leer las instrucciones o la Bésame el culo.

5 comentarios:

Dragón Negro dijo...

Este libro siempre me ha encantado!!!

Y la serie de la cultura siempre trae sorpresas, tienes los otros 2?

El uso de las armas y pensad en flebas... realmente te muestran 3 caras de la cultura.

Lastimosamenente me falta conseguir el estado del arte...

Juan RRR dijo...

Tengo Pensad en Flebas que, para ser sincero, no me pareció ninguna maravilla. También tengo Excesión, que tampoco me gustó mucho :(. Me perdí entre tantos mensajes que iban y venían entre las mentes, demasiado enrevesado.

En mi caso El jugador rescató a la Cultura de Banks.

Lobo7922 dijo...

Yo leí Pensad en flebas y siempre me pareció que era un puntode partida ideal para un excelente juego de video :D
Este no lo he leído, pero me gustó la descripción que hiciste.

Dragón Negro dijo...

El Jugador es el mejor que he leido hasta ahora, pero debo admitir que el final del poder de las armas es... bueno, sorprendente...

Guido dijo...

Sospecho te va a gustar El Uso de las Armas. Respecto al último, Materia, no estoy tan seguro.