martes, 18 de marzo de 2008

Murió Arthur C. Clarke


Acá la noticia.

Se fue el último de los grandes. Junto a Asimov, Heinlein, Anderson, Lem, Pohl y Dick, fue una de las plumas que creó y marcó a la ciencia ficción moderna desde sus origenes y durante toda su evolución en la segunda mitad del siglo XX. Creador de algunos de los grandes clásicos del género como 2001 Odisea espacial, Las fuentes del paraíso, Cita con Rama y La ciudad y las estrellas, cultivó la ciencia ficción Hard (con sus bondades y males) y la defendió a lo largo de los 60s durante la invasión del New Wave. Fue un divulgador científico destacado que entre algunas cosas fue precursor del estudio de comunicaciones a través de satelites en orbita geoestacionaria en fechas tan tempranas como los años 40.

Muerte anunciada cuando el mismo Clarke a finales del año pasado grabó un mensaje de despedida. La verdad es que ya estaba bastante de capa caida, algunas de sus últimas obras dejaban mucho que desear (es que 90 años no pasan en vano), pero igualmente su deceso en cierta forma marca el punto final de esa época dorada de la ciencia ficción de los años 50 y 60.

Ningún descanse en paz o similar para alguien que estoy casi seguro no creía en ninguna vida después de esta.

Ya lo comenté más arriba, fundamentales: 2001, El fin de la infancia y Cita con Rama, así como sus recopilaciones de cuentos en Alcanza el mañana y Cánticos de la lejana Tierra.

4 comentarios:

Lobo7922 dijo...

Sigue viviendo y vivirá en las mentes de todos aquellos que nos nutrimos con sus obras

David Aponte dijo...

Me enteré :( Que vaina. Cada vez somos menos...

nel dijo...

Malas noticias. No se cuantas veces vi 2001 Osdisea Espacial. La escena del momento en que están desconectando a HAL se convirtió en uno de los momentos claves de la historia del cine. También leí muchas veces Ciuta con Rama.
Salud

Juan RRR dijo...

Quizá le caiga a Cita ahora en una segunda lectura medio de homenaje (aprovechando que conseguí Rama II, a ver si es tan malo como apuntan)