lunes, 28 de noviembre de 2011

La conjura de los necios

"Cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo:
todos los necios se conjuran contra él"
Esta frase, original de Jonathan Swift, es la que inspira el título del libro y en general el espíritu del mismo.

Ignatius Reilly es un inadaptado desempleado que vive con su madre. Mentiroso, desaseado, glotón, perezoso y además desprecia a toda la humanidad considerándose superior a cualquiera. Jura que es un genio incomprendido, deja en cientos de cuadernos sus "profundas" notas filosóficas y mantiene una discusión epistolar con una antigua compañera de estudios, Myrna (empeñada en salvar a la humanidad y a Ignatius por la liberación sexual) quien es totalmente opuesta a lo que es él.

Obligado a trabajar para pagar un accidente de tránsito de su madre, Ignatius conocerá a distintos personajes en New Orleans, complicará sus vidas y se verá enredado en las de ellos en su deseo de ganarle a Myrna como benefactor de los oprimidos.

Negros estúpidos, mariquitas de cliché, dueñas de bares de mala muerte, incompetentes policías, viejas snobs de la clase alta y una madre ebria compiten para demostrar quién es más idiota que el otro.

Leo lo escrito hasta ahora y me cuesta creer que el libro no me haya gustado. Claro, lo terminé, y no lo puedo negar; la forma como John Kennedy Toole cierra las distintas historias es genial, pero me costó engancharme a una historia donde nadie genera simpatía, empezando por el mismo Ignatius, un personaje tan desagradable que mi único deseo a medida que leía era verlo encarcelado, golpeado o castigado de alguna forma. Y el caso es que Ignatius no es mucho peor que el resto de los personajes: todos destilan miseria, ignorancia y estupidez suprema.

Definitivamente Toole estaba molesto con la humanidad y se nota en este libro rechazado por todas las editoriales y publicado postumamente gracias al empeño de su madre luego del suicidio del autor.

Quizás el desagrado que sentí al leerlo se deba a que, en el fondo, es una historia autobiográfica.

1 comentario:

MariBel Padron dijo...

Bueno Juan, definitivamente eres un gran lector, porque yo no pude pasar de las descripciones de mancha de grasa de su camisa, más o menos cuando comenzó a trabajar.¡Que ser tan desagradable!
No creo que lo hubiese podido describir mejor que tú, es muy difícil leer cuando no te identificas con ninguna de las causas y/o características de los personajes, por algo lo rechazaron las editoriales, es una lectura muuuuyyy difícil, es una lectura que no vende, aunque esté bien escrito.
En esencia el ser humano necesita por lo menos una lucecita al final túnel.