miércoles, 11 de marzo de 2009

Un trabajo muy sucio


A dirty job
Cristopher Moore, 2006
Editorial La Factoría de Ideas, 2007
Traductor:Victoria Horrillo


-[...]La gente pensó que era uno de esos padres que zurran sus hijos en los grandes almacenes.
-No seas ridículo, Charlie, la gente adora a los padres que zurran a hijos en los grandes almacenes. Es a los que dejan que sus hijos causen caos a los que todo el mundo odia.
Charlie Asher, negociante de artículos usados, acaba de perder a su esposa y con una pequeña recién nacida, deberá encargarse de un nuevo trabajo; asistente de la Muerte (así, con M mayúscula). El problema es que las instrucciones de su nuevo oficio se pierden en el camino y Charlie tendrá que aprender prácticamente a los golpes los detalles de esta nueva obligación, complicada además por tener que lidiar con una empleada gótica que desea ese empleo para sí, otro empleado ex-policía quien jura que Charlie es un asesino en serie, un par de vecinas, una rusa y otra china ("el bloque comunista"), quienes a su manera "ayudarán" a Charlie a criar a una bebe con un extraño poder y un par de enormes perros (capaces de comer desde jabón hasta el alternador de un Buick) llegados de quien sabe donde para cuidar a la pequeña Sophie y velar por que Charlie complete las asignaciones que le llegan.

Mientras vemos como las criaturas del inframundo intentan alzarse para dominar la superficie (contra todas las dificultades modernas como lo puede ser una Desert Eagle calibre 50, las dos toneladas de un vehículo a gran velocidad o descubrir que una Claymore actualmente es algo más que una espada a dos manos), Charlie intentará enfrentarles con esa imaginación que caracteriza a los machos beta a lo largo de la historia, asumiendo su rol de Mercader de Almas quizá no muy efectivamente pero si con la naturalidad del que está acostumbrado a que el vaso no solo está medio vacío sino que además tiene un hueco en el fondo.

Y al parecer Christopher Moore es una maquina de best sellers pero para mí, hasta el momento, completamente desconocido y este primer encuentro con esta ficción absurda ha sido de los más satisfactorio. Personajes extraños, algo locos, extravagantes en una historia negramente humorística escrita por un macho beta y dedicada a los machos betas del mundo.

Pues eso, completamente identificado.
fue un macho beta sumamente habilidoso quien descubrió el fuego, aunque, como era de esperar, un macho alfa se lo arrebatara casi enseguida (los alfa fracasaron en el descubrimiento del fuego, pero, como no entendían que no había que agarrar el palo por el lado caliente y anaranjado, se les atribuye en cambio la invención de la quemadura de tercer grado). Pese a todo, la chispa originaria brilla todavía en las venas de todo macho beta. Mientras que los chavales alfa se dan muy pronto a las chicas y el deporte, los beta siguen dedicándose a la pirotecnia hasta bien entrada la adolescencia y a veces incluso pasada esta

2 comentarios:

Susana Sussmann dijo...

A mí ese libro me divirtió mucho. Ando en pos de los otros dos libros del mismo autor que hay en español, pero el primero está agotado en todas partes y el último todavía no lo han traído a Venezuela.

clau dijo...

Yo nunca había escuchado sobre este señor Moore tampoco, pero ciertamente el argumento tal como lo detallas parece rebosar absurdo y humor negro a montones. No me vendría nada mal una lectura de este tipo.