jueves, 15 de septiembre de 2011

(30 libros) 14. Uno que haya odiado hace años y hoy admira.

Philip K.Dick

Acá voy a hacer trampas (en algún momento tenía que suceder, ya lo había alargado mucho). Pero para algo ha servido, me he dado cuenta de que no suelo darle segundas oportunidades a los libros. Si el mismo no me gusta no le doy el beneficio de la duda.

Pero para no dejar el punto vacio he decidido comentar un autor al que originalmente odiaba y al que poco a poco he aprendido a respetar a pesar de que aún no es santo de mi devoción. Philip Kendrid Dick se llamaba, Philip K. Dick se le conoce (manía de los gringos con eso de las iniciales).

Cuando comencé con esto de la ciencia ficción, apenas un adolescente, tuve la suerte de conseguir en la librería de Sears muchos tomos de la colección negra de Martínez Roca. En esa época no sabía nada de autores ni libros, en general uno se lanzaba al vacio solo leyendo las notas detrás del libro (peor era cuando apareció Orbis, no decían nada de nada).

Fue de esta suerte que terminaron en mis manos Los tres estigmas de Palmer Eldrich y La penúltima verdad y así comenzó mi odio por este escritor que mezclaba metafísica y religión con una ciencia ficción que tiene muy poco de ciencia y al que le encantaba jugar con lo que parece real pero en verdad no lo es o contar realidades que mutan sin explicación como ocurre en sueños y pesadillas.

Demasiado para un adolescente que prefería la racionalidad del Buen Doctor o el anarquismo de derechas del facha Robert.

Con los años he aprendido a respetar a Dick, fue un escritor a contracorriente, su manera de tratar la ciencia ficción era distinta al resto, puede no ser de mi agrado pero era 100% original. Aunque logró ser publicado en revistas y en libros nunca ganó mucho dinero con sus escritos pero se mantuvo firme. Ser esquizofrénico, adicto a las drogas e intentar reflejar todo esto en tus novelas no debe ser fácil para nadie.

Algunos relatos cortos como Impostor son geniales, leí Ubik hace poco y no puedo decir que no me haya gustado. Tengo El hombre en el castillo entre los pendientes y juro que algún día lo voy a leer.

Curiosamente es uno de los escritores en el que más se empeñan los productores y directores en llevar al cine con resultados generalmente desastrosos (no es un estilo que pueda ser reflejado correctamente en la gran pantalla) con la excepción de ese clásico llamado Blade Runner que curiosamente guarda muy poco de semejanza con la novela que lo inspira.

1 comentario:

MariBel Padrón dijo...

Cuando estaba pequeña odiaba las versiones cinematográficas de "Alicia en el país de las maravillas" y "Alicia a través del espejo". De niña no la entendía, me parecía ilógica y absurda. De adolescente intenté leerla y me fastidié bastante, tuve que llegar a ser adulta para poder disfrutarla y comprenderla.